Nacho Girón presentó el estudio de AtlasIntel como una medición especialmente sensible para la Casa Rosada por el lugar que la consultora ganó en la conversación política desde la elección de 2023. En ese marco, ordenó los resultados en cinco datos que, leídos en conjunto, dibujan una foto más áspera para el Gobierno que la que intenta mostrar el discurso oficial.
El primer bloque fue económico. Según el recorte mostrado en Infobae, un 65% de los argentinos evalúa negativamente la situación económica actual, mientras que un 57% cree que el panorama seguirá siendo malo en los próximos seis meses. La combinación es relevante porque no habla solo de malestar presente: también exhibe una pérdida de confianza en la mejora cercana.
Ese clima de deterioro institucional también dialoga con el pedido de indagatorias por el caso $LIBRA, uno de los frentes que volvió a poner al Gobierno bajo presión pública en las últimas semanas.
AtlasIntel mostró que la economía y la corrupción se cruzan en el malestar social
El tercer dato subrayado por Nacho Girón fue que la corrupción apareció como el principal problema de la Argentina en esta medición, por encima del desempleo, los altos precios y la inflación. Para un gobierno que construyó parte de su identidad contra “la casta”, ese orden de preocupaciones tiene un peso político adicional.
El cuarto punto fue todavía más delicado. Cerca de la mitad de los consultados consideró posible que aparezcan revelaciones sobre grandes fraudes o esquemas de corrupción política. Ahí la encuesta dejó de hablar solo de bolsillo y pasó a tocar un nervio institucional que puede volverse más costoso para el oficialismo si se consolida en el tiempo.
Ese cruce entre economía y sospecha institucional no quedó aislado en un solo estudio. Reuters informó que otras encuestas de marzo también registraron una caída de la aprobación de Javier Milei, asociada a preocupaciones por corrupción, bajos salarios y desempleo. Ese dato le da más densidad al trabajo de AtlasIntel, porque lo ubica dentro de una tendencia y no de una rareza estadística.
Qué mostró Nacho Girón sobre la desaprobación presidencial
El quinto dato que destacó Girón fue el más directo para leer el momento político del Gobierno. La línea de desaprobación superó el 61%, mientras que el respaldo quedó alrededor del 36%, según el gráfico mostrado en el stream de Infobae.
En el aire, el periodista remarcó que esa cifra convertía a la encuesta en una señal de alarma para la Casa Rosada. No porque el oficialismo haya perdido por completo su base de apoyo, sino porque la diferencia entre rechazo y aprobación empezó a ampliarse en un contexto donde el Gobierno ya no discute solo resultados económicos, sino también credibilidad institucional.
— Nacho Girón: “Hay un 65% de la población argentina que evalúa la economía de una manera negativa. El Gobierno nacional tiene apenas 36% de gente que lo apoya”.
Girón hizo, de todos modos, una salvedad importante. Señaló que Javier Milei todavía conserva indicadores mejores que los que tuvieron a esta altura de gestión Alberto Fernández, Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner. Ese matiz no anula el retroceso, pero sí evita una lectura lineal del escenario.
El deterioro económico que AtlasIntel puso en primer plano
La potencia del relevamiento aparece en que baja la discusión política al terreno cotidiano. Cuando AtlasIntel muestra que la mayoría evalúa mal la economía actual y también descree del semestre que viene, el dato deja de ser técnico y pasa a tocar la vida diaria, los ingresos y la expectativa de alivio.
Ese mismo malestar ya había encontrado una expresión más concreta en la frase viral de una docente en Rosario, donde el reclamo por la asfixia económica se volvió síntesis de una sensación extendida.
Reuters agregó que la aprobación de Milei cayó casi cinco puntos en marzo en algunas mediciones, en un contexto atravesado por acusaciones de corrupción, salarios bajos y desempleo. Leído junto al trabajo de AtlasIntel, ese dato sugiere que el problema del Gobierno no es un número aislado, sino una convergencia de señales negativas en varios frentes.
Por qué AtlasIntel volvió a llamar la atención del oficialismo
La encuesta gana impacto también por la firma. En el debate público argentino, AtlasIntel quedó asociada a una lectura acertada de la elección presidencial de 2023, y por eso sus trabajos siguen siendo observados con atención por oficialismo y oposición. Infobae presentó precisamente ese antecedente como una de las razones por las que el estudio generó inquietud en la Casa Rosada.
Ahí aparece la dimensión política más profunda del informe. Cuando una consultora que el poder mira de cerca muestra más desaprobación, peores expectativas económicas y más preocupación por corrupción, la encuesta deja de ser solo un insumo de coyuntura y pasa a convertirse en una advertencia sobre el clima social que enfrenta el Gobierno.
AtlasIntel dejó así una foto más dura que la que necesita Javier Milei en este tramo del año. Los cinco datos que expuso Nacho Girón no muestran solo una caída en la imagen presidencial: exponen un desgaste cruzado entre economía, expectativas e institucionalidad, tres planos que rara vez se deterioran al mismo tiempo sin consecuencias políticas.
🧨LOS NUMEROS QUE PREOCUPAN EN LA ROSADA.
— PAMPA 💙💛💙 (@Pampa139) March 27, 2026
🚨🚨🚨UNA NUEVA ENCUESTA QUE ENCIENDE ALARMAS🚨🚨🚨
La nueva encuesta bomba que preocupó al gobierno: los números de Atlas Intel. ☠️☠️☠️☠️☠️☠️☠️☠️☠️ pic.twitter.com/4BXFXqyw6r

