“Le robaban a los jubilados”: Camila Dolabjian denunció un esquema en el PAMI

Camila Dolabjian denunció en Radio Rivadavia un presunto esquema de desfalco millonario en el PAMI que involucraría a clínicas y derivaciones de pacientes. Según su investigación, las maniobras no solo implicaban sobrefacturación, sino también decisiones que podrían haber afectado la atención médica de jubilados.

Sospechas de sobrefacturación y derivaciones direccionadas

Camila Dolabjian denunciando irregularidades en el PAMI en Radio Rivadavia
Camila Dolabjian expuso un presunto esquema irregular en el PAMI durante una entrevista radial.

Camila Dolabjian reveló al aire de Radio Rivadavia un entramado que, según describió, funcionaba dentro del PAMI con un objetivo concreto: facturar prestaciones médicas que no se realizaban. Sin embargo, el punto más sensible de su denuncia no fue solo económico, sino sanitario: quién decidía a dónde debía atenderse cada paciente.

En su exposición, la periodista sostuvo que el esquema incluía una red de derivación de afiliados hacia determinadas clínicas, no por criterios médicos, sino por conveniencia económica. Este tipo de prácticas, según explicó, se suma a otras denuncias de sobreprecios en el PAMI que ya habían puesto bajo la lupa el funcionamiento del organismo en los últimos años.

Según detalló, la maniobra consistía en inflar las prestaciones médicas: desde días de internación inexistentes hasta estudios que nunca se realizaban. De esa manera, las clínicas facturaban montos superiores a los reales, generando un circuito de ingresos ilegales que luego debía ser blanqueado.

Cómo funcionaba el presunto esquema dentro del PAMI

El mecanismo, de acuerdo con la reconstrucción de Camila Dolabjian, requería una estructura organizada. No se trataba solo de facturación irregular, sino también de garantizar un flujo constante de pacientes hacia los centros involucrados.

Camila Dolabjian: “Había un grupo de empresarios que simulaba prestaciones médicas y sobrefacturaba conceptos como días de internación que no existían. El destino de los pacientes no respondía a criterios médicos, sino a la conveniencia económica de este grupo”.

La periodista explicó que incluso se habría montado una especie de “oficina paralela” para direccionar a los afiliados hacia clínicas específicas. Es decir, cuando un jubilado consultaba dónde atenderse, la respuesta ya estaba condicionada por el negocio detrás del sistema.

Este punto abre una de las aristas más sensibles de la denuncia: la posible afectación en la calidad de atención. Si los pacientes eran derivados en función de intereses económicos, la consecuencia podría haber sido una atención inadecuada o tardía.

Camila Dolabjian y el impacto social de la denuncia

Camila Dolabjian también advirtió sobre el alcance territorial del esquema, que según sus fuentes habría tenido fuerte presencia en el Conurbano bonaerense. En ese contexto, mencionó que al menos 29 personas fueron llamadas a indagatoria en el marco de las investigaciones judiciales.

Más allá del plano económico, la periodista puso el foco en el impacto humano del sistema. “Esto le pudo haber costado la vida a un montón de personas”, afirmó, al referirse a pacientes que podrían no haber sido atendidos en los centros adecuados.

El planteo conecta con una preocupación histórica sobre el sistema de salud pública en la Argentina, que ya había sido expuesta en documentos como la carta de René Favaloro sobre el sistema de salud, donde se advertía sobre las distorsiones y desigualdades en el acceso a la atención médica.

En ese sentido, Camila Dolabjian cerró su intervención con una crítica que excede a una gestión puntual: aseguró que las irregularidades en el PAMI atraviesan distintas administraciones y que las denuncias se repiten con el paso del tiempo, sin respuestas estructurales claras.