La periodista Cristina Pérez lanzó una fuerte editorial en la que apuntó contra el Gobierno y puso el foco en la falta de explicaciones ante temas sensibles como los créditos hipotecarios a funcionarios y las investigaciones en curso. “No se puede defender lo que no se puede explicar”, afirmó, en una frase que sintetiza el eje de su análisis.
Para Pérez, el problema no es solo el conflicto político, sino la relación con los datos. En ese sentido, sostuvo que el Gobierno puede confrontar con la prensa, pero no con la información objetiva. “El Gobierno se puede pelear con la prensa. No se puede pelear con los datos”, planteó.
Cristina Pérez y el cuestionamiento sobre la agenda pública
En su análisis, la periodista advirtió que ciertos temas que ocupan el centro de la agenda no están directamente vinculados con los problemas que hoy generan mayor preocupación. En particular, hizo referencia al caso de los supuestos espías rusos.
— Cristina Pérez: “Ni el caso de estos créditos, ni las investigaciones en la Justicia tienen que ver con los espías rusos”.
Según su planteo, la instalación de ese tema no responde a su relevancia, sino a su utilidad dentro de la discusión pública. En esa línea, otras miradas críticas —como la de Baby Etchecopar— también apuntan a la construcción de la agenda política, al señalar que la aparición de los supuestos espías rusos busca desviar la atención de otros asuntos, como los créditos y las denuncias.
Datos, periodistas y la rendición de cuentas
Pérez también cuestionó la relación del Gobierno con los medios de comunicación y advirtió sobre una estrategia de confrontación. Según sostuvo, en lugar de brindar explicaciones, el oficialismo apunta contra quienes realizan preguntas.
— Cristina Pérez: “La gente no espera que expliquen los periodistas, espera que expliquen los datos”.
El debate sobre estos temas también se cruza con otros análisis recientes, como las dudas sobre el scoring en créditos VIP, que pusieron en discusión los criterios de acceso al financiamiento.
En ese marco, señaló que la rendición de cuentas debería ser un proceso natural, pero que el secretismo genera el efecto contrario. “Lo que logra el secretismo es que creamos que hay secretos”, afirmó.
Para la periodista, el problema no es solo lo que se comunica, sino lo que no se explica. En ese sentido, sostuvo que la falta de claridad alimenta la desconfianza y profundiza el conflicto.
El cierre de su editorial dejó una definición que atraviesa todo el debate: “No se puede defender lo que no se puede explicar”. Una frase que, más allá del caso puntual, pone en discusión la relación entre el poder, los datos y la sociedad.
Cristina Pérez terminó reconociendo que no puede seguir fingiendo demencia. No puede tapar el sol con las manos. Aunque intenten culpar a los rusos, los casos de Adorni, los préstamos hipotecarios y la suba de la inflación son datos de la realidad y ya no hay forma de esconderlos pic.twitter.com/XbhRfu1OWm
— fabio rosales (@fabiorosales2) April 6, 2026

