Felicitas Bonavitta puso en primer plano un listado de nombres, cargos y montos que golpea de lleno sobre una contradicción política sensible para el oficialismo. En su informe de Instagram, la periodista detalló que funcionarios y legisladores vinculados al Gobierno accedieron a créditos hipotecarios de la banca pública por cifras que van desde los 112 hasta los 475 millones de pesos.
El dato no impacta solo por los montos. También por el contexto en el que aparece: mientras el acceso al crédito sigue siendo restrictivo para buena parte de los argentinos, un grupo de dirigentes cercanos al poder logró financiar viviendas a través de bancos estatales. Ese contraste se vuelve todavía más filoso cuando el discurso oficial sigue apoyándose en la austeridad, el mérito individual y la reducción del Estado.
En ese marco, el debate patrimonial no se agota en esta lista. También conversa con el caso patrimonial de Adorni, donde ya había quedado expuesta otra discusión sobre financiamiento, bienes y explicaciones públicas dentro del mismo universo oficialista.
Los nombres y montos que Felicitas Bonavitta puso bajo la lupa
Según el informe, uno de los casos más altos es el de Felipe Núñez, director del BICE y hombre cercano a Luis Caputo, que habría accedido a 475 millones de pesos en febrero de 2025. También aparece Federico Furiase, secretario de Finanzas, con 367 millones del Banco Nación más otros 100 millones del Banco Ciudad.
La lista sigue con Juan Carreira, más conocido en redes como Juan Doe, con 112 millones; con Mariano Campero, diputado nacional por Tucumán, con 322 millones; y con Santiago Santurio, legislador libertario, con 340 millones del Banco Nación. Todos esos casos fueron presentados por Felicitas Bonavitta como parte de un mismo cuadro: dirigentes cercanos al poder que lograron acceso a financiamiento público de magnitud.
Felicitas Bonavitta y el contraste que incomoda al oficialismo
La periodista Felicitas Bonavitta no construyó su informe solo sobre una enumeración de nombres. Lo que hizo fue ordenar políticamente el tema: mostrar que esos créditos aparecieron en un país donde millones de personas siguen con problemas para pagar el alquiler o directamente no logran calificar para una hipoteca.
En ese punto, el video abre una contradicción más profunda que la sola discusión bancaria. Si los funcionarios y aliados del Gobierno acceden a créditos millonarios desde entidades estatales, mientras el resto de la sociedad enfrenta ingresos deteriorados y barreras de acceso, la discusión deja de ser técnica y pasa a ser política.
— Felicitas Bonavitta: “Un grupo de selectos funcionarios acceden a fondos del Banco Nación para comprarse viviendas. ¿Quiénes son?. Federico Furiase accedió a 367 millones de pesos más 100 millones en otro banco estatal, el Banco Ciudad”.
— Felicitas Bonavitta: “Daniel Tillard se despidió de la titularidad del Banco Nación en diciembre de 2025. Orgulloso exhibió los números: 20.000 créditos hipotecarios entregados bajo su gestión”.
El Banco Nación, el Banco Ciudad y la otra cara del crédito
La figura de Daniel Tillard también aparece como parte del encuadre político del informe. Felicitas Bonavitta recordó que el extitular del Banco Nación dejó su cargo en diciembre de 2025 exhibiendo como logro la entrega de 20.000 créditos hipotecarios durante su gestión. Pero el recorte que propone la periodista no pone el foco en la expansión del crédito en abstracto, sino en quiénes lograron acceder a esos fondos y bajo qué contexto social.
Ahí es donde la discusión se vuelve más áspera para el oficialismo. No alcanza con decir que hubo líneas crediticias activas: la pregunta que deja planteada el informe es por qué aparecen una y otra vez nombres cercanos al Gobierno entre los beneficiarios de montos tan altos, en paralelo a una economía donde gran parte de la población ni siquiera logra sostener gastos básicos. Ese mismo clima de sospecha y desajuste ya había sido amplificado en las cuentas no cierran, otra pieza del mismo mapa de dudas sobre patrimonio y nivel de vida en el entorno libertario.
El caso de Manuel Adorni aparece al final del informe como contraste. Felicitas Bonavitta marca que, en su caso, el vocero habría buscado financiamiento por fuera de la banca pública. Pero lejos de cerrar la discusión, esa comparación amplía el problema: ya no se trata de un solo funcionario bajo observación, sino de una secuencia de nombres oficialistas asociados a compras, créditos y patrimonios que vuelven a chocar con el discurso libertario sobre el Estado y los privilegios.
En definitiva, el video no deja una denuncia judicial cerrada, pero sí una pregunta política difícil de desactivar. Si la banca pública termina financiando a funcionarios y aliados del poder en un país donde la vivienda se volvió un objetivo cada vez más lejano, el problema no es solo cuánto recibió cada uno, sino qué revela esa lista sobre el vínculo real del oficialismo con los recursos del Estado.
😳Algunos de los funcionarios libertarios que detestan al Estado pero acceden a créditos hipotecarios del Banco Nación: pic.twitter.com/LNTIAQe0bd
— Felicitas Bonavitta (@FelicitasBV) April 1, 2026

