Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del ministro de Economía Luis Caputo, aseguró que no hubo irregularidades en el crédito hipotecario que obtuvo del Banco Nación, en un contexto donde la Justicia investiga posibles privilegios en el acceso a estos préstamos. Sin embargo, su explicación dejó un punto de tensión que aún no se resuelve.
El funcionario sostuvo que accedió al financiamiento “como cualquier hijo de vecino”, bajo las mismas condiciones que cualquier ciudadano apto crédito. La afirmación apunta a desactivar las sospechas, pero choca con un contexto donde el acceso a créditos hipotecarios sigue siendo limitado para gran parte de la población.
En esa línea, Felipe Núñez explicó que eligió el Banco Nación por tres motivos: cobra allí su sueldo, es cliente de la entidad y encontró la tasa “más competitiva del mercado”. Según detalló, su familia asumió un endeudamiento a 30 años para adquirir una vivienda, en condiciones que —según su versión— están disponibles para cualquier solicitante.
Este caso se suma a otros episodios similares dentro del sistema financiero público, como el crédito polémico de Sharif Menem, que ya había generado cuestionamientos por el perfil de los beneficiarios.
La defensa oficial frente a la investigación judicial
El eje del conflicto no está solo en la legalidad, sino en la percepción de equidad. Mientras Felipe Núñez insiste en que no hubo trato diferencial, el hecho de que funcionarios de alto rango accedan a este tipo de créditos en un banco estatal abre interrogantes sobre las condiciones reales de acceso para el resto de la sociedad.
En el mismo espacio, el secretario de Finanzas Federico Furiase también rechazó cualquier irregularidad y respaldó la explicación. Ambos funcionarios sostuvieron que el proceso fue transparente y dentro de las reglas del sistema.
Felipe Núñez y el argumento de la “misma tasa”
Uno de los puntos centrales de la defensa fue la tasa de interés. Felipe Núñez remarcó que eligieron “la más competitiva del mercado”, lo que, en teoría, cualquier cliente del banco podría hacer.
Sin embargo, el debate no gira únicamente en torno a la tasa, sino a la posibilidad efectiva de calificar para el crédito. En un escenario de alta inflación, ingresos inestables y requisitos bancarios estrictos, el universo de personas “aptas crédito” es considerablemente reducido.
Este contexto amplifica la controversia, ya que pone en discusión si la igualdad formal de condiciones se traduce en igualdad real de acceso.
Un patrón que se repite en el sistema
El caso también se vincula con otras situaciones que están bajo análisis, como los créditos millonarios en evaluación, donde se investiga el otorgamiento de financiamiento en condiciones cuestionadas.
La reiteración de estos episodios refuerza la percepción de que existe una brecha entre las reglas declaradas y su aplicación concreta.
En ese marco, la defensa de Núñez no solo busca despejar responsabilidades individuales, sino también sostener la legitimidad del sistema de créditos del banco público.
El cierre del caso dependerá del avance judicial, pero la discusión ya quedó instalada: si todos pueden acceder en igualdad de condiciones, o si esa igualdad existe solo en los papeles.
El chanta de Felipe Núñez dándole explicaciones a su tribu en Carajo
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) April 10, 2026
"Fui y saqué un crédito como cualquier hijo de vecino"
Jajajja en el banco público que querías privatizar. 400 millones le dan a cualquiera, sí seguro pic.twitter.com/D48zeaGcmA

