El financiamiento universitario volvió a quedar en el centro del conflicto tras la marcha de antorchas que docentes y autoconvocados realizaron este viernes en la esquina de Callao y Corrientes, en la Ciudad de Buenos Aires. La movilización se dio a horas del vencimiento del plazo para aplicar la ley que obliga al Gobierno nacional a transferir fondos a las universidades, en un contexto de falta de definiciones oficiales.
La protesta se inscribe en una escalada de reclamos que incluye medidas previas como el reciente paro de docentes universitarios por salario, en medio de una negociación estancada y sin convocatoria a paritarias. Desde los gremios sostienen que la pérdida de poder adquisitivo y la falta de actualización presupuestaria afectan directamente el funcionamiento del sistema educativo.
El punto más crítico del conflicto está vinculado a la transferencia de $2,5 billones destinados a las 56 universidades nacionales, recursos contemplados en la ley sancionada por el Congreso. Según advierten desde el sector, la falta de esos fondos ya impacta en el funcionamiento cotidiano: aseguran que actualmente las universidades operan “a la mitad” de su capacidad.
Un conflicto que escala en medio de fallos judiciales y falta de respuesta
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) ya anticipó que, si no hay respuestas concretas por parte del Ejecutivo, convocará a una nueva Marcha Federal Universitaria el próximo 23 de abril. Sería la cuarta movilización de alcance nacional en defensa del sistema educativo.
En paralelo, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal ordenó al Gobierno garantizar la aplicación de la ley y asegurar los recursos. Sin embargo, desde las universidades denuncian que no hubo avances en su cumplimiento y que el Ejecutivo analiza presentar un recurso extraordinario para evitar el pago de la deuda.
Reclamos salariales y nuevas protestas
En ese contexto, gremios como Ademys impulsaron la marcha de antorchas para visibilizar el reclamo salarial y exigir una recomposición acorde a la inflación. También convocaron a la comunidad educativa a sumarse a las medidas de fuerza que se profundizan en las últimas semanas.
El conflicto no se limita a una única manifestación. En los últimos días se registraron distintas acciones, como la clase pública frente a la casa de Adorni, que evidencian el nivel de tensión creciente entre el sector educativo y el Gobierno.
Desde el sistema universitario advierten que la falta de financiamiento no solo compromete el pago de salarios, sino también becas, investigación científica y servicios básicos de las instituciones. “Sin salarios dignos no hay universidad de calidad”, señalaron desde el sector, al remarcar la urgencia de una solución.
El escenario abre un nuevo capítulo en el conflicto por la educación pública, con universidades que advierten un deterioro sostenido y un Gobierno que, hasta ahora, no dio señales concretas de revertir la situación.
"Basta de salarios de pobreza en la docencia" 📣
— El Destape (@eldestapeweb) April 18, 2026
👉 Docentes, alumnos y padres realizaron una marcha de antorchas para exponer la crítica situación que atraviesa la educación pública y reclamar una mejora salariar❗
Viory 🎥 pic.twitter.com/Q29WFApTNX

