El eje de la discusión gira en torno a los fondos del CONICET no entregados, que según se expuso en una entrevista radial corresponderían a un financiamiento internacional destinado al organismo y que aún no habría sido ejecutado.
Durante el intercambio, se planteó que se trata de unos 43 millones de dólares provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), asignados al CONICET y que, de acuerdo con lo señalado, no fueron transferidos ni utilizados. El reclamo también incluyó cuestionamientos por la falta de explicaciones del Gobierno nacional ante reiterados pedidos de información.
Reclamos por la falta de respuestas oficiales
— Marcela Feudale: “...desde el 2023 hay un dinero del Banco Interamericano de Desarrollo, que eran 43 millones de dólares que estaban asignados para el CONICET que nunca fueron entregados. ¿Dónde está esa plata? ¿Cómo no responden a esas cosas?”
El planteo se centra en la ausencia de una respuesta institucional sobre el destino de esos recursos y en las posibles consecuencias para el funcionamiento del organismo.
En paralelo, el debate se da en un contexto más amplio de cuestionamientos al financiamiento del sistema científico, como se analizó en informes sobre el CONICET frente al ajuste.
Impacto en el sistema científico
Durante la conversación también se expusieron críticas más generales sobre el rumbo de la política científica en el país, vinculadas a la pérdida de recursos y al impacto sobre investigadores y proyectos.
— Jorge Halperín: “Se generan cosas todo el tiempo... y después te das cuenta que todo eso se tira abajo desde el poder.”
En ese sentido, se mencionó la situación de científicos repatriados en años anteriores que hoy enfrentarían dificultades para sostener su trabajo en el país.
El contexto actual también muestra contrastes en la actividad del organismo, como reflejan iniciativas recientes en medio del escenario de desfinanciamiento, según se detalla en proyectos y expediciones del CONICET.
Un reclamo que escala en el debate público
El cuestionamiento por los fondos del CONICET no entregados se suma a una discusión más amplia sobre el rol del Estado en el financiamiento de la ciencia y la tecnología.
La falta de definiciones oficiales sobre estos recursos mantiene abierto el interrogante sobre su destino y sobre el impacto que puede tener en el desarrollo de investigaciones y programas estratégicos en el país.

