El caso Hayden Davis: criptofraude, fondos congelados y vínculos con el poder
El nombre de Hayden Davis vuelve al centro del escándalo financiero y político. Esta vez, la Justicia del Distrito Sur de Nueva York rechazó dos solicitudes centrales del creador de la polémica criptomoneda $LIBRA, que llegó a ser promocionada en redes sociales por el propio presidente argentino, Javier Milei.
El primer pedido que fue denegado por la jueza Jennifer Rochon buscaba levantar la orden de congelamiento sobre dos cuentas vinculadas a Davis, que acumulan un total cercano a los 110 millones de dólares. La segunda solicitud intentaba bloquear nuevas pruebas presentadas por los demandantes en el marco de una ampliación de la demanda colectiva.
La demanda acusa a Hayden Davis de liderar un esquema fraudulento que utilizó la estructura de Kelsier Ventures y otras entidades asociadas para manipular el valor del activo digital. Además del propio Davis, el expediente judicial también señala a su padre, su hermano, y a desarrolladores de otras plataformas asociadas como M3M3. Todos habrían participado de una red que operó a través de billeteras virtuales, redes sociales y plataformas de intercambio.
Una de las pruebas que los demandantes consideran más contundentes es el vínculo del empresario con el gobierno argentino. La demanda hace referencia directa a publicaciones en la cuenta oficial de Javier Milei en X (antes Twitter), en las que se impulsaba el proyecto $LIBRA como parte de una nueva era de libertad financiera. También se menciona el rol de Karina Milei, quien autorizó el ingreso de Davis a la Casa Rosada.
Estas acciones, según el escrito judicial, otorgaron a Davis y a su criptomoneda una «apariencia de legitimidad» ante los ojos del público argentino, generando una falsa percepción de respaldo estatal. Aunque Milei no está formalmente acusado en el proceso, su presencia en la narrativa pública de $LIBRA se considera un factor agravante.
De los fondos congelados, 57 millones de dólares están en USDC, una moneda estable anclada al valor del dólar. El resto corresponde a otros activos digitales cuya trazabilidad está siendo investigada. Las autoridades evalúan si estas criptomonedas fueron movilizadas para dificultar su rastreo.
Antes de que la Justicia dictara el congelamiento de los activos, Hayden Davis concedió una entrevista al youtuber e investigador Stephen Findeisen, conocido como Coffeezilla. En esa conversación, Davis confesó sentirse «en un dilema» sobre qué hacer con los fondos disponibles, y admitió: «Tengo el control y eso me convierte en un objetivo, pero también en alguien que puede ser transparente».
Durante esa charla, que ahora forma parte de la prueba judicial, Davis deslizó que la situación no era una estafa común, sino «un plan que salió mal a nivel presidencial». Esa frase se interpreta como un intento de desligarse de la responsabilidad penal, pero no convenció a los demandantes ni a la jueza del caso.
La defensa de Davis argumentó que la incorporación de nuevas acusaciones, como el caso M3M3, alteraba el encuadre original del expediente. No obstante, la magistrada Rochon sostuvo que «toda evidencia relevante será tenida en cuenta» y confirmó que el proceso continúa su curso.
La próxima audiencia está prevista para el 19 de agosto, y será clave para definir si las restricciones financieras sobre Davis se mantienen o si la causa avanza hacia una etapa más profunda de investigación y posibles sanciones.
La figura de Hayden Davis refleja los riesgos de los proyectos financieros que, sin suficiente respaldo institucional ni transparencia, crecen a la sombra del discurso político. A medida que el caso avanza, crecen también las dudas sobre el nivel de implicancia de figuras del poder argentino en un entramado que ahora se dirime en la Justicia estadounidense.
Este nuevo escándalo financiero se suma a otros movimientos sospechosos en el mundo cripto, como el giro millonario de 500.000 dólares de Hayden Davis que también generó alarma por posibles vínculos con figuras políticas.

