En La Noche de Mirtha, Mirtha Legrand cuestionó a Guillermo Francos por la situación social y el poder adquisitivo. En ese marco, lanzó la advertencia “la gente les va a votar en contra” si no hay mejoras palpables. El ida y vuelta se volvió viral y encendió el debate.

Mirtha Legrand a Francos, La gente les va a votar en contra

La gente les va a votar en contra

La gente les va a votar en contra

El intercambio ocurrió el sábado 13/09/2025, en horario central, con la “mesaza” enfocada en economía y clima social. Mirtha Legrand ordenó su planteo alrededor de lo que escucha “día y noche” en radio y TV: personas que no llegan a fin de mes, familias que recortan gastos esenciales y jubilados que no cubren la canasta.

Desde esa descripción, instaló la frase que atravesó la emisión y la conversación pública posterior: “la gente les va a votar en contra” si la realidad cotidiana no cambia. La advertencia, más que una consigna, funcionó como un test de realidad sobre el humor social: si el salario rinde poco, si los precios no ceden en la vida diaria, y si la jubilación no alcanza, la gente les va a votar en contra cuando tenga que evaluar a la gestión en las urnas.

Contexto

El cruce llega tras un resultado adverso para La Libertad Avanza en las legislativas bonaerenses del 07/09/2025, un termómetro clave por el peso del Conurbano. El calendario marca otra parada decisiva: elecciones legislativas nacionales el 26/10/2025. En el medio, el oficialismo intenta consolidar un relato de estabilización con inflación más contenida y desaceleración de canastas básicas, mientras la oposición subraya los rezagos de ingresos reales.

En la mesa, Guillermo Francos buscó encuadrar el proceso como una transición que ya estaría mostrando resultados, mientras la conductora insistió en la experiencia cotidiana del televidente: boletas de supermercado, tarifas y alquileres. La tensión narrativa fue nítida: de un lado, la macro; del otro, el bolsillo. En ese contraste reapareció, una y otra vez, “la gente les va a votar en contra” como síntesis del riesgo político si la mejora no llega a tiempo.

Datos/Claves

La referencia de Francos a una salida de la pobreza de “12 millones de personas” reeditó una discusión técnica: cómo se mide, con qué corte temporal y con qué fuente. Los datos oficiales disponibles hasta ahora indican que la pobreza fue 52,9% en el 1º semestre de 2024 y 38,1% en el 2º semestre de 2024 (INDEC), una baja fuerte asociada a la desinflación y a cierta recuperación de ingresos formales hacia fin de año.

Para 2025, el dato del 1º semestre se publica en septiembre (calendario oficial). En paralelo, organismos y centros de estudio difundieron estimaciones parciales —por ejemplo, alrededor de 31–32% en el primer tramo de 2025— que deben leerse como proyecciones hasta que aparezca el informe oficial. Nada de esto cancela la percepción que llevó a la frase “la gente les va a votar en contra”: en la calle, el tiempo de la estadística y el de la heladera no siempre coinciden.

En la misma línea, las canastas básicas (alimentaria y total), publicadas mensualmente por INDEC, mostraron variaciones más moderadas en los últimos meses respecto de 2024. Aun así, el umbral de pobreza sigue alto en términos de pesos corrientes, y la recomposición de los salarios reales y de los haberes jubilatorios es el dato que más pesa en la vida diaria. El intercambio televisivo condensó ese dilema: la administración reivindica el cambio de tendencia; la audiencia evalúa si la mejora llega a su mesa.

Repercusiones

El clip se volvió tendencia en redes minutos después de la emisión, con lecturas contrapuestas. Oficialismo y aliados destacaron la caída de la pobreza entre el 1º S-2024 y el 2º S-2024 y reclamaron “tiempo” para consolidar el nuevo piso. Dirigentes opositores y economistas críticos remarcaron que la recuperación no se percibe de modo homogéneo y que jubilados y trabajadores informales siguen muy rezagados. En la conversación pública, el eje se partió en dos carriles:

  • La narrativa oficial: estabilización macro, desinflación, recuperación gradual del salario y del empleo formal.
  • La realidad percibida: changas que no alcanzan, tarifas presionando presupuestos, alquileres altos y consumo medido.
    De ambos lados, la misma pregunta electoral: si esa distancia persiste, “la gente les va a votar en contra” en los próximos comicios.

Por qué importa

Porque lo que se juega no es solo un round televisivo: es la traducción política de la economía doméstica. La frase “la gente les va a votar en contra” hace foco en el mecanismo de rendición de cuentas: cuando la mejora no se siente, el voto castiga. Si, en cambio, la desinflación se sostiene, los salarios reales mejoran y el consumo se recupera, el oficialismo puede estabilizar su base y disputar indecisos. Este tipo de cruces, en prime time, ordena temas y prioridades de la campaña, funciona como una encuesta cualitativa a cielo abierto y condiciona la agenda de todos los espacios.

Lo que viene

En las semanas previas al 26/10/2025, el Gobierno buscará mostrar evidencia: datos frescos de INDEC, señales de actividad, obra pública priorizada, alivios sectoriales y recorridas para reforzar el mensaje de que el “peor momento quedó atrás”.

La oposición intentará nacionalizar el resultado de PBA, instalar comparativas de ingresos y sumar testimonios que muestren que el bolsillo no repunta. Los medios y las redes amplificarán cada gesto —y cada traspié— en una campaña de alta intensidad. En ese marco, la frase “la gente les va a votar en contra” seguirá orbitando como advertencia y como brújula a la vez: todo dependerá de si los números, y la vida real, convalidan el relato.

La gente les va a votar en contra (Programa Completo)

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