El hallazgo del cuerpo de un enfermero en un departamento de la calle Santa María de Oro no es un hecho aislado; el fenómeno del Propofest vuelve a situarse en el centro de una investigación criminal. La víctima, un hombre de 44 años oriundo de Entre Ríos, fue encontrada con signos compatibles con una venopunción en su antebrazo derecho, rodeado de jeringas y guantes descartables.
La escena descubierta por los peritos en Palermo revela una mecánica de consumo que excede lo personal para entrar en la órbita de los mercados negros de salud. El Propofest se nutre de drogas de uso estrictamente clínico, como el propofol y el fentanilo, que solo deberían circular dentro de quirófanos bajo supervisión profesional.
Propofest: la ruta de las ampollas robadas en clínicas y hospitales
La presencia de más de 50 ampollas de anestesia en la cocina del departamento confirma que el material no proviene de farmacias legales. Investigaciones previas sobre muertes por fentanilo y desidia han demostrado cómo estos insumos críticos son desviados de instituciones sanitarias para ser utilizados en encuentros de sedación recreativa.
Este caso guarda una simetría escalofriante con la muerte de Alejandro Salazar, el anestesista de 29 años conocido como "Alito", hallado en condiciones similares en febrero pasado. El Propofest aparece como el denominador común en una trama donde profesionales de la salud utilizan sus conocimientos para administrar dosis que, sin el monitoreo adecuado, resultan fatales.
La alerta en C5N y los indicios del departamento
Durante la cobertura de la señal C5N, los cronistas detallaron que el hombre había perdido comunicación con su familia el lunes pasado. La investigación, ahora en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional, busca determinar si el enfermero participó de estos eventos junto a terceros o si se trataba de una práctica individual.
— Leo García: “Lo sorprendente es que otra vez hablamos de drogas robadas de hospitales: fentanilo, propofol... todo indica que es parte de esto que llaman Propofest”.
— Antonio Fernández Llorente: “Hallaron el cadáver de un enfermero que tenía en su poder 50 ampollas de anestesia en la cocina”.
— Leo García: “Tenía lesiones compatibles con lo que se llama una venopunción, es decir, de haberse colocado una vía y que se haya inyectado ahí en el lugar”.
La investigación actual intenta establecer si la víctima tenía vínculos con los médicos Hernán Boveri y Delfina "Fini" Lanusse, ambos imputados en la causa madre que investiga estas fiestas. El Propofest deja de ser un mito urbano para consolidarse como una problemática de salud pública y seguridad, donde la anestesia hospitalaria se convierte en una herramienta de riesgo extremo en entornos domésticos.


