La crisis sanitaria por el fentanilo adulterado, que ya provocó la muerte de casi un centenar de personas en Argentina, sigue sumando capítulos. Este jueves, el ministro de Salud de Córdoba, Ricardo Pieckenstainer, encabezó una conferencia de prensa en la que aseguró que no hay ampollas contaminadas en circulación y que toda la producción de la farmacéutica HLB Pharma se encuentra bajo resguardo judicial.

Ricardo Pieckenstainer, «Las ampollas contaminadas están fuera de circulación»

Ricardo Pieckenstainer

Ricardo Pieckenstainer y la decisión de retirar todo el stock

En su exposición, Ricardo Pieckenstainer detalló que “las ampollas contaminadas del fentanilo están fuera de circulación” y que no existe ningún caso reportado en la Justicia vinculado a la provincia.

Según el funcionario, desde el 9 de mayo las farmacias y los hospitales públicos de Córdoba mantienen bajo custodia todas las partidas de medicamentos fabricados por HLB Pharma, no solo el lote sospechoso.

“El fentanilo y todo lo que se compró a la farmacéutica está a disposición del Poder Judicial”, subrayó Ricardo Pieckenstainer, recordando que la medida se adoptó tras las alertas emitidas por la ANMAT y la Justicia nacional.

Custodia judicial y medidas preventivas

El ministro de Salud de Córdoba explicó que la orden de retiro fue inmediata y preventiva, para evitar cualquier riesgo sanitario. Ricardo Pieckenstainer remarcó que el material permanece bajo custodia mientras se realizan las pericias que determinarán el alcance de la contaminación.

La medida, según el propio Ricardo Pieckenstainer, no solo apunta a contener la emergencia actual, sino también a reforzar los protocolos de control de medicamentos en la provincia.

La versión del laboratorio HLB Pharma

En paralelo, el caso sumó tensión con las declaraciones de Ariel García Furfaro, propietario de HLB Pharma. El empresario afirmó que la contaminación no fue un accidente ni un error de producción, sino el resultado de un sabotaje deliberado. En una entrevista radial, sostuvo que los estudios realizados sobre las ampollas revelaron que algunas estaban en perfecto estado y otras contaminadas, lo que indicaría una manipulación posterior a la salida del laboratorio.

Un caso que mantiene la atención pública

El episodio del fentanilo adulterado es el mayor de intoxicación masiva registrado en los últimos años en Argentina. Las autoridades sanitarias insisten en que Ricardo Pieckenstainer y su equipo continuarán coordinando acciones con la ANMAT y la Justicia para garantizar que ninguna ampolla contaminada vuelva a circular.

La investigación avanza mientras crece el debate sobre la trazabilidad de los medicamentos y la seguridad en la cadena de producción y distribución.

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