La escribana Adriana Nechevenko quedó en el centro de la escena tras una entrevista televisiva en la que abordó las operaciones inmobiliarias de Manuel Adorni y dejó una frase que rápidamente se viralizó.
Durante el intercambio, Adriana Nechevenko fue consultada sobre los requisitos en este tipo de transacciones y respondió con una definición que generó impacto:
👉 “No es obligatorio justificar el origen del dinero: con declararlo como legal alcanza”.
La afirmación se dio en medio de una serie de preguntas sobre cómo se estructuraron las compras del funcionario, en un contexto de creciente atención pública. En ese marco, el episodio se suma a otras situaciones recientes, como la burla a Adorni por su departamento, donde también quedó expuesto en televisión.
Adriana Nechevenko y las respuestas que generaron dudas
A lo largo de la entrevista, Adriana Nechevenko intentó explicar los mecanismos utilizados en las operaciones, haciendo foco en figuras como el “saldo de precio” y acuerdos entre partes. Sin embargo, varias de sus respuestas no lograron despejar las inquietudes planteadas por los periodistas.
El momento clave: “ninguna”
Uno de los puntos más llamativos llegó cuando le preguntaron por el historial de operaciones de Manuel Adorni:
— Periodista: “En los 15 años anteriores, ¿cuántas operaciones había hecho?”
— Adriana Nechevenko: “Ninguna. Nada”.
La respuesta generó sorpresa en el estudio y fue reforzada por el comentario de uno de los entrevistadores:
— “Le agarró la buena de golpe”.
Ese contraste entre la ausencia de antecedentes y la concentración de operaciones en poco tiempo se convirtió en uno de los ejes del debate.
Además, la escribana explicó que muchas de las decisiones se basaron en relaciones de confianza entre las partes y en necesidades personales del funcionario, como una mudanza “por un tema de seguridad”.
En paralelo, el tema del financiamiento también quedó bajo análisis, en línea con otras discusiones como la hipoteca de Adorni en Caballito, que ya habían generado repercusiones.
El momento viral que expuso la tensión
La entrevista tuvo además un momento que rápidamente circuló en redes sociales: el celular de Adriana Nechevenko sonó en vivo y su reacción fue inmediata:
— “No es Adorni… no es Adorni”.
El episodio aportó un tono inesperado a una conversación que ya venía cargada de tensión y dejó en evidencia el nivel de exposición mediática del caso.
A lo largo del intercambio, la escribana insistió en que su actuación fue correcta y que no detectó irregularidades en las operaciones, señalando que, de haber existido sospechas, directamente no habría intervenido.
Sin embargo, lejos de cerrar el tema, sus propias declaraciones terminaron alimentando el debate público sobre los mecanismos utilizados, el control en este tipo de transacciones y el rol de los profesionales involucrados.


