Confirmaron una segunda víctima argentina

Tragedia ferroviaria en España: encontraron muerto a Agustín Randazzo, el argentino desaparecido

El hombre de 51 años viajaba en uno de los trenes de alta velocidad que chocaron en Toledo. Su familia lo buscaba desde el miércoles y su fallecimiento fue confirmado este jueves. Es la segunda víctima argentina identificada en la tragedia.

Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que murió en el choque de trenes ocurrido en España.
Agustín Randazzo vivía en España desde 2002 y fue identificado entre las víctimas fatales del choque de trenes en Toledo.

La búsqueda de Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que permanecía desaparecido tras el choque de trenes ocurrido en España, terminó este jueves 29 de octubre con la confirmación de su muerte. El hombre fue encontrado sin vida después de que familiares y amigos pasaran más de un día intentando localizarlo en hospitales y centros de emergencia de la provincia de Toledo.

Agustín Randazzo residía en España desde 2002 y viajaba por motivos laborales en el vagón número ocho de una formación de alta velocidad que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla. Desde el accidente, ocurrido el miércoles 28 de octubre, sus allegados habían perdido todo contacto con él y comenzaron una búsqueda que incluyó consultas a las autoridades y pedidos de información a través de las redes sociales.

La confirmación del fallecimiento fue comunicada públicamente por el diseñador argentino Roberto Piazza, amigo de Randazzo, mediante una publicación compartida en Instagram con Walter Vázquez.

“Nos acaban de confirmar que finalmente encontraron el cuerpo de Agustín. Chau loco, hermosos recuerdos de muchas cenas juntos en Madrid. Chau, Agustín querido, descansá en paz...”, expresaron en su despedida.

Con su identificación, Randazzo se convirtió en la segunda víctima argentina conocida del accidente ferroviario, después de Ana Martina Conte Grand, una mujer oriunda de San Juan que también perdió la vida en la colisión.

Quién era Agustín Randazzo y cómo fue la búsqueda tras el choque de trenes

Randazzo era oriundo de la Ciudad de Buenos Aires y llevaba más de dos décadas viviendo en España. Se había establecido en Madrid y trabajaba en el sector de las comunicaciones, donde desarrollaba tareas vinculadas con la gestión comercial.

El miércoles 28 de octubre había abordado un tren AVE de alta velocidad para realizar un desplazamiento laboral. Viajaba en el coche número ocho de la formación que posteriormente embistió a otro tren cerca de la localidad de Urda, en la provincia de Toledo.

Tras conocerse el accidente, su familia intentó comunicarse con él sin obtener respuesta.

Su hermano Jorge acudió a una dependencia policial de Madrid para denunciar la desaparición y aportó muestras de ADN para colaborar con las tareas de identificación de las víctimas. También se trasladó hacia Toledo para buscar información en los centros sanitarios donde habían sido derivados los heridos.

Mientras tanto, otros familiares difundieron su fotografía y sus datos personales para intentar localizarlo.

“Desde el accidente que no tenemos contacto con él”, había declarado su primo Rafael García Junicol a LA NACION durante las horas en que todavía se desconocía su paradero.

La familia mantenía la esperanza de que Randazzo hubiera sido trasladado a un hospital sin identificar, debido a la cantidad de heridos que dejó el accidente y a las dificultades de los equipos de emergencia para establecer el paradero de todos los pasajeros.

Sin embargo, durante la tarde del jueves llegó la confirmación de su fallecimiento.

Roberto Piazza informó públicamente que, según la comunicación recibida por los allegados, el cuerpo de Agustín había sido localizado en el marco del operativo de la Guardia Civil española.

El diseñador, quien había mantenido una amistad con Randazzo durante sus años en Madrid, también lo recordó públicamente y destacó el vínculo personal que los unía.

La noticia provocó numerosas expresiones de pesar entre familiares, amigos y personas que habían participado de la campaña para encontrarlo.

Dos argentinos entre las víctimas del accidente ferroviario

Antes de la confirmación de la muerte de Randazzo, las autoridades argentinas ya habían informado el fallecimiento de Ana Martina Conte Grand, una podóloga oriunda de San Juan que también viajaba en uno de los trenes involucrados.

La mujer se encontraba acompañada por uno de sus hermanos, quien sobrevivió al accidente y recibió asistencia médica.

Conte Grand había desarrollado su actividad profesional como podóloga y mantenía vínculos familiares tanto en Argentina como en España.

La identificación de ambas víctimas puso de manifiesto el impacto del accidente sobre ciudadanos argentinos residentes o de visita en el país europeo.

Desde que se conoció la tragedia, la representación diplomática argentina en España mantuvo contacto con familiares de los pasajeros afectados para brindar asistencia y colaborar con las gestiones necesarias ante las autoridades locales.

Las tareas de identificación resultaron especialmente complejas por la magnitud de la colisión y las condiciones en las que quedaron algunos de los vagones.

Qué se sabe del choque de trenes en Toledo

El accidente ocurrió durante la mañana del miércoles 28 de octubre en la línea ferroviaria que conecta Madrid con Sevilla, en un sector cercano a Urda, dentro de la provincia de Toledo.

Según la reconstrucción difundida por las autoridades españolas, un tren AVE de Renfe embistió por detrás a una formación de la empresa Iryo que permanecía detenida en la misma vía, alrededor de las 8:53, hora local.

El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones, decenas de fallecidos y numerosos heridos.

Los servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo de rescate, con la participación de bomberos, personal sanitario, fuerzas de seguridad y equipos especializados.

La investigación se concentra en establecer por qué ambos trenes terminaron circulando en condiciones que permitieron la colisión.

Entre los aspectos analizados se encuentran una falla en el sistema de seguridad ferroviaria, las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control de Adif y las órdenes impartidas antes del impacto.

De acuerdo con la información difundida por el Ministerio de Transportes español, el sistema de seguridad LZB había presentado problemas antes del accidente. El centro de control autorizó la reanudación de la marcha del AVE, mientras el Iryo permanecía detenido.

Las autoridades investigan la secuencia de esas comunicaciones y las condiciones en las que se produjo la colisión. Las responsabilidades todavía no habían sido determinadas.

En paralelo, continuaron las tareas de identificación de las víctimas y la actualización del balance de fallecidos y heridos, sujeto a los resultados de los procedimientos forenses.

La magnitud del siniestro generó una profunda conmoción en España y volvió a colocar bajo análisis las condiciones de seguridad de la red ferroviaria de alta velocidad.

Para la familia de Agustín Randazzo, la incertidumbre de las primeras horas terminó con la noticia que más temían. Después de una intensa búsqueda y de numerosos pedidos de ayuda, se confirmó que el argentino se encontraba entre las víctimas fatales.

La muerte de Randazzo y la de Ana Martina Conte Grand suman dos historias argentinas a una tragedia que todavía conmueve a España. Mientras continúan las investigaciones sobre las causas del accidente, las familias de las víctimas esperan respuestas y las autoridades avanzan en las tareas de identificación y esclarecimiento de lo ocurrido.