“¿Siete veces en la Casa Rosada al Jefe de Gabinete para qué?”: Ariel Zak puso la pregunta más incómoda del caso Adorni

Ariel Zak llevó el caso Manuel Adorni a un punto todavía más delicado al poner el foco en un dato nuevo: la escribana Adriana Mónica Nechevenko, vinculada a la compra del departamento de Caballito, figura con siete ingresos a Casa Rosada entre julio de 2024 y septiembre de 2025. El planteo no apunta solo a una escritura, sino a una pregunta más áspera sobre el vínculo previo entre la profesional y el jefe de Gabinete.

La escritura abrió una puerta más incómoda: la de Casa Rosada.

Ariel Zak durante el análisis sobre las visitas de la escribana del caso Adorni a Casa Rosada
Ariel Zak puso bajo la lupa las siete visitas de la escribana vinculada al caso Adorni a Casa Rosada.

Ariel Zak ordenó su análisis sobre una rareza que ya no puede leerse como un detalle menor. Las visitas de la escribana no coinciden con las fechas de las operaciones inmobiliarias conocidas, y por eso el eje dejó de ser únicamente el departamento o la hipoteca para pasar a una duda institucional más fuerte. En ese clima, la debilidad de Adorni ya venía mostrando que el funcionario atraviesa una etapa de repliegue y fragilidad política.

Ariel Zak remarcó que los ingresos surgen de registros oficiales de Balcarce 50 y que la pregunta central no es solo si la escribana intervino en la compra, sino por qué visitó siete veces al jefe de Gabinete en Casa Rosada. Esa reiteración convierte el dato en algo mucho más sensible que una simple participación notarial en una operación patrimonial.

Ariel Zak convirtió las visitas de la escribana a Casa Rosada en la nueva pregunta incómoda del caso Adorni

La pieza gana peso porque se suma a un expediente ya cargado de dudas. La compra del departamento de Miró en Caballito, la hipoteca con particulares y la citación judicial de la escribana forman parte de una secuencia que dejó de ser meramente inmobiliaria para entrar de lleno en una zona política e institucional. Por eso las siete visitas ya no se leen como un dato administrativo, sino como una relación previa que exige otra explicación.

En el programa, Ariel Zak empujó el caso hacia ese punto exacto. No habló de una condena ni cerró una conclusión judicial, pero sí dejó planteada la inconsistencia que hoy más complica a Manuel Adorni: la escribana aparece en el corazón de la operación patrimonial y, al mismo tiempo, en un circuito de ingresos reiterados a Casa Rosada. En ese marco, el archivo que lo golpea ayuda a entender por qué cada dato nuevo escala más rápido y pega más fuerte.

Adriana Mónica Nechevenko quedó bajo la lupa por sus siete ingresos a Balcarce 50

El detalle de las visitas fue expuesto con una lógica concreta. Ariel Zak subrayó que Adriana Mónica Nechevenko ingresó siete veces a la sede de Gobierno para ver a Manuel Adorni, y que esos movimientos quedaron asentados en bases oficiales de acceso público. El punto no es solo la cantidad, sino el contexto en el que esa presencia se vuelve relevante.

Ariel Zak: “Convocan a la escribana de nombre Adriana Nechevenko. Visitó siete veces la Casa Rosada para ver al Jefe de Gabinete. ¿Siete veces en la Casa Rosada al Jefe de Gabinete para qué?”.

Ese bloque fue el que transformó la información en un problema político. La escribana dejó de ser solo una figura técnica ligada a una escritura y pasó a ocupar un lugar central dentro del entramado que rodea las operaciones patrimoniales de Manuel Adorni.

La citación judicial volvió todavía más sensible el rol de la escribana

La situación se volvió más delicada porque Adriana Mónica Nechevenko ya fue citada a declarar para el 8 de abril ante el fiscal Gerardo Pollicita. Esa convocatoria no resuelve el caso, pero sí eleva el peso de todo lo que rodea su intervención, desde la documentación del departamento de Caballito hasta las condiciones en que se estructuró la operación.

Con ese telón de fondo, las siete visitas a Casa Rosada dejaron de ser una curiosidad registral. Ariel Zak las convirtió en el punto que hoy resume mejor la incomodidad del caso: una profesional que interviene en operaciones patrimoniales sensibles, una relación previa con el funcionario y una serie de ingresos oficiales que abren más preguntas de las que cierran.

El saldo del análisis fue ese. Ariel Zak no presentó una sentencia, pero sí empujó la pregunta que hoy más erosiona la versión defensiva de Manuel Adorni. Porque cuando una escribana ligada a las compras más discutidas del caso aparece siete veces en Balcarce 50, la discusión deja de ser solo patrimonial y se vuelve mucho más difícil de contener desde la política.