Las críticas del conductor Baby Etchecopar escalaron cuando reclamó públicamente la salida del jefe de Gabinete Manuel Adorni y cuestionó por qué el Gobierno lo sigue sosteniendo.
El episodio se inscribe además en una secuencia de cuestionamientos previos, entre ellos las críticas previas de Baby Etchecopar a Milei, que ya habían mostrado fricciones con el oficialismo.
El descargo de Etchecopar elevó la presión sobre Adorni
Durante su intervención, el periodista trasladó sus cuestionamientos directamente al Presidente y convirtió el mensaje en algo más que una crítica televisiva.
En ese marco, Baby Etchecopar pidió echar a Adorni, una definición que condensó el tono del descargo y transformó la discusión mediática en un episodio con impacto político.
Pero el momento más disruptivo no estuvo solo en ese pedido, sino en que convirtió el cuestionamiento en una ruptura explícita con Milei.
Un descargo atravesado por el arrepentimiento
— Baby Etchecopar: “Yo lo voté. No soy peronista, no soy kirchnerista... siento repugnancia y me quiero cortar los huevos de haberlo votado”.
La crudeza de esa frase alteró el eje del episodio. Ya no se trataba solamente de una crítica a Adorni, sino de una desilusión política formulada desde alguien que se reconoció como votante del Presidente.
El conductor reforzó esa ruptura con una exigencia directa:
— Baby Etchecopar: “Échelo mañana a primera hora. Me quiero levantar con Adorni afuera”.
Ese pedido funcionó como algo más que una frase televisiva. Operó como una presión pública sobre la continuidad del jefe de Gabinete.
Y fue más lejos cuando vinculó la permanencia de Adorni con una impugnación más amplia al Gobierno:
— Baby Etchecopar: “Cada día que pasa Adorni adentro, me da más repugnancia su gobierno”.
Ese encadenamiento —arrepentimiento, ultimátum y repudio político— fue lo que terminó dándole otra dimensión al episodio.
Un cuestionamiento que retomó tensiones previas
El descargo también se conectó con otros señalamientos recientes del periodista, incluidos los cuestionamientos de Baby sobre los gastos de Adorni, que habían abierto otro frente de discusión pública.
En ese marco, el mensaje no apareció como un exabrupto aislado sino como una nueva escalada dentro de un cuestionamiento que venía acumulando señales.
Las frases más duras del intercambio no solo potenciaron la repercusión del fragmento: reforzaron la idea de que la crítica ya no giraba solo sobre Adorni, sino sobre el costo político que su permanencia tendría para Milei.
Qué puede significar políticamente este mensaje
El peso del episodio parece estar menos en la dureza del tono que en el lugar desde donde surge la crítica.
Cuando una voz que había expresado afinidad con el oficialismo cuestiona abiertamente a una figura central del Gobierno, el efecto político suele ir más allá de la declaración.
Y esa parece ser la tensión que dejó planteada la intervención de Etchecopar: si fue apenas un descargo personal o la expresión de un malestar más amplio alrededor de Adorni.
"Me quiero cortar los huevos de haberlo votado" 🗣️
— El Destape (@eldestapeweb) April 23, 2026
‼️Baby Etchecopar habló en medio del escándalo de Adorni y aseguró que lo quiere "afuera" del Gobierno: "Cada día que pasa me hace sentir vergüenza ser argentino" 📣 pic.twitter.com/alEymgDeRX

