Manuel Adorni defendió el viaje de su esposa y respondió a las críticas
El jefe de Gabinete Manuel Adorni reconoció que, con el diario del lunes, no repetiría la decisión de que su esposa lo acompañara en el avión presidencial durante el viaje oficial a Nueva York para la Argentina Week. La afirmación surgió durante una entrevista realizada en Manhattan.
Adorni sostuvo que su esposa viajó como invitada y que la situación terminó generando un debate político y mediático que, según su mirada, fue amplificado por sectores críticos del Gobierno.
La polémica por el episodio también provocó repercusiones dentro del propio oficialismo, donde la defensa de Lilia Lemoine reavivó el debate político sobre el viaje y las decisiones tomadas durante la visita oficial a Estados Unidos.
El funcionario aseguró que la situación tuvo un fuerte impacto personal y familiar, y describió el momento como uno de los más difíciles desde que asumió un rol público dentro del Gobierno.
🗣️ La autocrítica de Manuel Adorni sobre el avión presidencial
Durante la entrevista con el periodista Alex Milberg para Forbes, el jefe de Gabinete respondió preguntas directas sobre el episodio.
— Alex Milberg: “Si pudieras volver el tiempo atrás con tu mujer, ¿te hubieras subido al avión?”
— Manuel Adorni: “Bueno, en el ex post es más fácil hacer el análisis. Si pudiera volver atrás, evidentemente no… pero mi mujer fue una invitada del Presidente”.
Ante una nueva consulta sobre si volvería a ocurrir algo similar en el futuro, Adorni sostuvo que probablemente evitaría repetir la situación para no alimentar nuevas polémicas.
— Manuel Adorni: “Probablemente no tenga sentido que viaje conmigo al exterior más, porque es exponerse a que una manga de seres llenos de maldad y con intereses nos ataquen”.
📊 El dilema político detrás del episodio
El jefe de Gabinete también habló de la tensión que atraviesa su vida pública desde que ingresó a la política. Adorni explicó que, como muchos outsiders, pasó de una vida privada simple a enfrentar situaciones extraordinarias dentro del debate político argentino.
El funcionario afirmó que el episodio se transformó en un dilema ético dentro de la discusión pública, más que en un problema legal, aunque reconoció que el tema generó pedidos de informes y cuestionamientos en distintos ámbitos.
La discusión también se amplificó en los medios, luego de que la versión de Mauro Federico sumara nuevas interpretaciones sobre el viaje y las decisiones tomadas durante la agenda oficial.
🔎 La mirada de Adorni sobre la polémica
Adorni expresó su malestar por lo que considera una serie de operaciones políticas que, según él, buscan debilitar al Gobierno a través de su figura.
El jefe de Gabinete sostuvo que muchas de las críticas no apuntan exclusivamente a su persona, sino que forman parte de un intento por afectar al presidente Javier Milei, a Karina Milei o al rumbo general de la administración.
También se refirió a las imágenes que lo mostraron tomando un vuelo privado hacia Punta del Este durante el feriado de Carnaval, episodio que volvió a alimentar la discusión pública.
Manuel Adorni afirmó que esas imágenes fueron difundidas en un momento elegido deliberadamente para generar impacto político.
El episodio volvió a reflejar cómo decisiones personales de funcionarios pueden transformarse rápidamente en debates públicos cuando chocan con el clima político y mediático que atraviesa la Argentina.
"Mi mujer fue una invitada del presidente"
— Corta (@somoscorta) March 14, 2026
Manuel Adorni aseguró que "probablemente no tenga sentido" que su esposa viaje otra vez al exterior junto a él, ya que es "exponerse a que una manga de seres llenos de maldad" lo ataque.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/qPm2RCDefi
El episodio volvió a poner bajo la lupa la Ley 25.188 de Ética Pública, que prohíbe a los funcionarios usar bienes del Estado para beneficio propio o de familiares. La polémica reabre una discusión que aparece cada vez que estallan estos casos: si la ética pública es un principio general o un argumento que se invoca solo contra los adversarios.

