“Difícil, todo es difícil”: la ola polar expone la vida en la calle frente a un hospital

La ola polar afecta a personas en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires, donde un informe de C5N mostró refugios improvisados en la puerta del Hospital de Clínicas.

El frío extremo agrava la situación social

Ola polar con personas en situación de calle refugiadas en hospital
La ola polar expone a personas en situación de calle que buscan refugio en hospitales ante el frío extremo.

Un informe de C5N mostró que personas en situación de calle utilizan cajeros automáticos y accesos del Hospital de Clínicas como refugio frente al frío extremo, en un escenario que expone el impacto social de la ola polar en la Ciudad de Buenos Aires.

En C5N, un cronista recorrió la zona y dialogó con Juan, quien vive en la calle desde hace más de dos años y relató cómo cambió su vida tras perder estabilidad laboral.

Cronista: “¿Cómo es pasar los días acá con el frío que hace, en la intemperie? ¿Qué es lo más difícil?”
Juan: “Difícil. Todo es difícil.”

El impacto de la ola polar en la vida en la calle

En el lugar, un cajero automático funciona como refugio improvisado, mientras que en las escalinatas del hospital se instalan personas que pasan la noche a la intemperie. Muchos deben turnarse para cuidar sus pocas pertenencias y resistir las bajas temperaturas.

Juan explicó que antes tenía trabajos más estables en albañilería y pintura, pero que en la actualidad solo consigue tareas de manera intermitente.

Cronista: “¿Cómo era tu vida antes, Juan?”
Juan: “Tenía más trabajo. Hoy tengo menos.”

Según relató, la pérdida de ingresos y el aumento del costo de vida fueron determinantes para quedar en situación de calle.

Cronista: “¿Alquilabas?”
Juan: “Alquilaba, pero subió bastante el alquiler.”

La escena refleja una problemática que también se vincula con situaciones como jóvenes que dejan la escuela para trabajar en la calle, en un contexto de creciente vulnerabilidad social.

Redes de ayuda y vida cotidiana en la calle

Frente a la falta de recursos, la asistencia proviene principalmente de organizaciones religiosas y comedores, aunque no alcanza para cubrir todas las necesidades.

Cronista: “¿Recibiste algún tipo de ayuda, algún representante del gobierno se te acercó?”
Juan: “La parroquia de Cáritas e iglesias evangélicas. Y algún comedor.”

En ese marco, también se suman críticas al Estado por la falta de asistencia en situaciones de vulnerabilidad.

A pesar del contexto adverso, Juan aseguró que mantiene la esperanza de mejorar su situación.

Cronista: “¿Tenés esperanza de que cambie en algún momento tu vida?”
Juan: “Yo creo que sí. Todavía tengo fe. Le pido a Dios.”

El informe deja en evidencia la crisis económica, que genera una realidad que se repite en distintos puntos de la ciudad, donde el frío extremo no solo intensifica las condiciones de vida en la calle, sino que también visibiliza la fragilidad de quienes no cuentan con un lugar donde resguardarse.