El Gobierno nacional eliminó la segmentación tarifaria y dejó sin subsidios a miles de hogares mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial. La medida impacta en la clase media, suprime programas vigentes y redefine el esquema de asistencia energética bajo un nuevo régimen focalizado.

Subsidios a la energía: Se eliminó la segmentación tarifaria y miles perderán beneficios

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El fin de la segmentación y el nuevo esquema de subsidios a la energía

El Gobierno de Javier Milei eliminó la segmentación tarifaria y dejó sin subsidios a la energía a miles de hogares, según lo dispuesto en el Decreto 943/2025 publicado en el Boletín Oficial. La medida unifica los beneficios energéticos y crea un nuevo régimen de asistencia focalizada que comenzó a regir el 1° de enero.

Con la entrada en vigencia del decreto, se puso fin al esquema de segmentación en tres niveles de ingresos establecido en 2022 y se creó el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). A partir de ahora, solo accederán a los subsidios a la energía los hogares que acrediten necesidad efectiva de asistencia para cubrir el consumo indispensable.

El nuevo sistema alcanza a la energía eléctrica, el gas natural, el gas propano por redes y las garrafas de Gas Licuado de Petróleo. Según los considerandos oficiales, el objetivo es ordenar y focalizar el gasto público, en un contexto en el que los subsidios energéticos pasaron del 1,42 % del PBI en 2023 al 0,60 % proyectado para 2025.

Como consecuencia de la eliminación de la segmentación, miles de hogares de clase media perderán los subsidios a la energía que percibían hasta ahora, en un escenario marcado por la caída del poder adquisitivo de los salarios y el aumento sostenido de los costos de servicios básicos.

El decreto crea además el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que funcionará bajo la órbita de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía y reemplazará al Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Quienes ya se encuentren inscriptos no deberán reinscribirse, aunque podrán actualizar su información mediante declaración jurada.

Para definir la elegibilidad, la Secretaría de Energía aplicará cruces de datos de ingresos y patrimonio con información del Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social (SINTyS) y otros organismos del Estado. El criterio general fija un tope de ingresos equivalente a tres Canastas Básicas Totales, según el INDEC, para un hogar tipo.

El esquema mantiene la cobertura para hogares con Certificado de Vivienda del ReNaBaP, pensiones a veteranos de Malvinas y situaciones vinculadas a discapacidad, que serán evaluadas de manera específica dentro del nuevo régimen de subsidios a la energía.

En cuanto a los consumos subsidiados, se establecen topes de 300 kWh mensuales en electricidad durante los meses de mayor demanda y 150 kWh en los períodos de menor consumo, con parámetros diferenciales según la región. En gas natural y gas propano por redes se mantienen los volúmenes base vigentes.

Sobre esos consumos, los hogares beneficiarios recibirán una bonificación general del 50 %. Además, durante 2026 se aplicará una bonificación extraordinaria adicional de hasta el 25 %, con una reducción progresiva a lo largo del año para asegurar la transición del nuevo esquema de subsidios a la energía.

Las entidades de bien público y los clubes de barrio conservarán bonificaciones sin tope de consumo, mientras que los consumos que excedan los volúmenes subsidiados no recibirán descuentos. Los organismos reguladores, como el ENRE y el ENARGAS, deberán adecuar los cuadros tarifarios y los sistemas de facturación.

En paralelo, el decreto deroga la Tarifa Social Federal de Gas y elimina el Programa Hogares con Garrafa. Los beneficiarios de este último serán migrados al nuevo registro en un plazo de seis meses, con la intervención de la ANSES.

La decisión se conoce en un contexto de presión sobre los costos energéticos y subas generalizadas en distintos rubros, como los combustibles, que registran nuevos aumentos en el inicio del año, lo que impacta de forma directa en el presupuesto de los hogares.

Con esta medida, el Gobierno busca cerrar la etapa de subsidios generalizados, reducir superposiciones entre programas y avanzar hacia un sistema de asistencia más focalizado y alineado con la política de equilibrio fiscal.