El exjefe de Gabinete Agustín Rossi cuestionó al gobierno de Javier Milei por lo que considera una acumulación de derrotas políticas, tanto en el escenario internacional como en el frente económico. Durante una entrevista con Nancy Pazos en C5N, sostuvo que el oficialismo no está interpretando los cambios que atraviesan sus aliados y advirtió que las decisiones adoptadas frente a China y Brasil podrían perjudicar las relaciones comerciales y las inversiones en Argentina.
Las declaraciones de Agustín Rossi sobre Milei también incluyeron críticas por el aumento del riesgo país, cuestionamientos a la política exterior y una propuesta para reorganizar al peronismo. El dirigente planteó la necesidad de construir una coalición amplia de cara a las próximas elecciones, impulsar cambios económicos y avanzar con una reforma del Poder Judicial que contemple una Corte Suprema de 31 integrantes.
Agustín Rossi sobre Milei: derrotas políticas y cuestionamientos al Gobierno
Rossi sostuvo que el oficialismo atraviesa una situación política que, a su entender, no está evaluando correctamente.
“El Gobierno no toma dimensión de lo que le viene pasando”, afirmó al comenzar su análisis de los acontecimientos de las últimas semanas.
El dirigente vinculó esa interpretación con la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, los resultados adversos para Donald Trump en las elecciones legislativas estadounidenses y la destitución del presidente paraguayo Santiago Peña.
“El Gobierno viene acumulando derrotas políticas”, señaló, aunque aclaró que se refería a situaciones diferentes: algunas electorales, otras institucionales y otras vinculadas con el debate político y cultural.
Según Rossi, estos resultados contradicen el discurso que presentaba a las fuerzas de derecha y ultraderecha como movimientos prácticamente invencibles.
En su interpretación, el gobierno argentino continúa actuando como si el escenario internacional permaneciera sin cambios, pese a que varios dirigentes con los que Milei mantiene afinidad política atravesaron derrotas recientes.
La evaluación constituye una lectura política del entrevistado: los resultados electorales y la destitución en Paraguay son acontecimientos verificables, pero su consideración como derrotas del gobierno argentino corresponde al análisis de Rossi.
Lula, Trump y Peña: el escenario internacional y la suba del riesgo país
La entrevista se produjo después de una serie de acontecimientos que modificaron el escenario político regional e internacional.
En Brasil, Lula da Silva consiguió la reelección presidencial en la segunda vuelta del 25 de octubre de 2026, al imponerse frente a Flávio Bolsonaro.
En Estados Unidos, el Partido Demócrata obtuvo importantes victorias en las elecciones legislativas del 3 de noviembre, que significaron un retroceso político para el presidente Donald Trump.
A esos resultados se sumó la destitución de Santiago Peña en Paraguay, decidida por el Senado el 6 de noviembre mediante un juicio político relacionado con la crisis financiera de Ueno Bank.
Rossi interpretó esos episodios como señales de que las fuerzas políticas cercanas ideológicamente a Milei enfrentan mayores dificultades de las que anticipaban.
Sin embargo, el exfuncionario también puso el foco en un indicador económico argentino: el riesgo país.
Durante la entrevista, sostuvo que el aumento de ese índice resulta especialmente significativo para un gobierno que colocó la confianza de los mercados financieros entre sus principales objetivos.
El riesgo país argentino cerró el viernes 6 de noviembre en 939 puntos básicos, después de haber registrado 787 puntos una semana antes.
El indicador refleja el rendimiento adicional que exigen los inversores para mantener deuda argentina frente a bonos considerados de menor riesgo, como los del Tesoro estadounidense.
Rossi interpretó esa evolución como una señal de desconfianza acerca de la capacidad futura del país para afrontar sus compromisos financieros.
En particular, mencionó el papel del Fondo Monetario Internacional como acreedor y planteó que otros tenedores de deuda podrían temer que los dólares disponibles se destinen prioritariamente a cumplir obligaciones con ese organismo.
Esa explicación corresponde a su evaluación económica y no demuestra, por sí sola, que todos los inversores estén vendiendo bonos por ese motivo.
Para graficar el rumbo del oficialismo, Rossi utilizó una comparación con el Titanic.
“Van derecho a chocar”, advirtió, al sostener que el Gobierno continúa avanzando sin modificar decisiones que considera equivocadas.
Las críticas a las restricciones tecnológicas y las relaciones con China y Brasil
Otro tramo de la entrevista estuvo dedicado a las decisiones oficiales relacionadas con empresas extranjeras y proveedores de tecnología.
Rossi cuestionó un proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo bajo el argumento de proteger la soberanía nacional, porque considera que algunas de sus disposiciones podrían dificultar inversiones de compañías vinculadas con otros Estados.
Rossi mencionó a Petrobras, empresa controlada por el Estado brasileño, y señaló que tiene inversiones o proyectos vinculados con Vaca Muerta. Según su interpretación, las autorizaciones adicionales previstas para determinadas compañías extranjeras podrían dificultar esas operaciones.
También cuestionó la Disposición 7/2026 del Centro Nacional de Ciberseguridad, publicada el 6 de noviembre, que establece requisitos de seguridad para equipamiento destinado a infraestructuras críticas de telecomunicaciones.
La normativa establece requisitos de seguridad de la cadena de suministro y toma como referencia el estándar SCS 9001, desarrollado por la Telecommunications Industry Association. El Gobierno los fundamenta en la necesidad de proteger infraestructuras críticas. Rossi, en cambio, cuestionó sus posibles consecuencias para proveedores chinos y las relaciones comerciales con ese país.
Sin embargo, el alcance de la disposición requiere una precisión: sus exigencias son obligatorias para adquisiciones y operaciones comprendidas dentro del Sector Público Nacional, mientras que para otros operadores tienen inicialmente carácter orientativo. No establece una prohibición general de todas las empresas chinas en el mercado argentino.
Durante la entrevista, Rossi cuestionó la oportunidad política de adoptar medidas que, según su análisis, podrían perjudicar las relaciones con China.
También recordó la importancia del intercambio comercial y del acuerdo de intercambio de monedas, conocido como swap, que mantienen ambos países.
El exjefe de Gabinete planteó que Argentina necesita preservar esas relaciones y advirtió sobre las posibles consecuencias de un deterioro diplomático.
Sus declaraciones expresan una crítica a las prioridades de la política exterior argentina, aunque los efectos concretos de las medidas sobre inversiones y proveedores todavía dependen de su aplicación.
Rossi pidió una coalición amplia y advirtió que el peronismo no puede ir dividido a las elecciones
La conversación con Nancy Pazos también abordó la situación de la oposición y las posibilidades de construir una alternativa electoral.
Rossi sostuvo que el peronismo enfrenta el desafío de ampliar su representación política y evitar divisiones que puedan perjudicarlo en los próximos comicios.
“Lo único que no se puede permitir es ir dividido a las elecciones”, afirmó.
El dirigente propuso convocar a otros sectores políticos que estén dispuestos a participar de un proyecto opositor, sin limitar la construcción a las agrupaciones tradicionales del justicialismo.
En ese sentido, coincidió con la necesidad de ampliar el espacio hacia sectores provenientes del PRO, organizaciones progresistas y partidos de izquierda que compartan objetivos de gobierno.
Rossi mencionó como antecedente la estrategia de Juan Domingo Perón de incorporar aliados de partidos pequeños para ampliar una mayoría electoral.
Sin embargo, aclaró que una coalición no debería limitarse a reunir dirigentes o estructuras partidarias.
Para el exfuncionario, también es necesario elaborar un programa de gobierno, definir prioridades y presentar candidatos capaces de representar a distintos sectores de la sociedad.
Durante la entrevista planteó propuestas económicas que, a su criterio, deberían formar parte de esa plataforma.
Entre ellas mencionó la recuperación del poder adquisitivo de los jubilados, la actualización del bono previsional y un aumento del salario mínimo, vital y móvil.
Rossi propuso actualizar el bono previsional de $70.000 para recuperar parte del poder adquisitivo perdido por los jubilados. También sostuvo que el salario mínimo debería recomponerse frente a la inflación acumulada. Se trata de propuestas del dirigente, sin que durante la entrevista presentara un esquema detallado de financiamiento.
También propuso revisar los beneficios tributarios que reciben determinadas actividades económicas y modificar la carga impositiva sobre los sectores de mayores ingresos.
En ese contexto, cuestionó los tratamientos fiscales favorables a algunas empresas y mencionó al empresario Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre.
Rossi sostuvo que el conjunto de los beneficios impositivos representa recursos significativos que podrían destinarse a otras prioridades.
Durante la conversación habló de una magnitud equivalente a cuatro puntos del producto interno bruto. Esa cifra fue presentada como parte de su planteo y no permite establecer, sin un desglose presupuestario, cuánto podría recuperarse efectivamente mediante una reforma tributaria.
El dirigente insistió en que una eventual administración peronista debería priorizar los ingresos de la población y la recuperación económica.
La propuesta de una Corte Suprema de 31 miembros y una reforma judicial
Uno de los anuncios más concretos de la entrevista estuvo relacionado con el funcionamiento del Poder Judicial.
Rossi propuso ampliar considerablemente la cantidad de integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El dirigente planteó una Corte Suprema de Justicia integrada por 31 miembros, con representación territorial, paridad de género y distintas especialidades jurídicas.
Rossi justificó su iniciativa a partir de la organización federal del país y de la necesidad de ampliar la representación territorial dentro del máximo tribunal.
Según explicó, una Corte de esa dimensión permitiría contemplar la presencia de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, además de incorporar criterios de paridad de género y diversidad de especialidades jurídicas.
La propuesta no constituye un proyecto aprobado ni una reforma institucional en marcha, sino una iniciativa política expresada por Rossi durante la entrevista.
El exjefe de Gabinete comparó la cantidad de magistrados que propone con la composición de órganos judiciales superiores de otros países de la región, aunque las estructuras y competencias de esos tribunales no son necesariamente equivalentes a las de la Corte Suprema argentina.
También planteó la necesidad de reformular el Consejo de la Magistratura.
En particular, cuestionó los mecanismos de selección de jueces y el peso que pueden alcanzar las entrevistas personales dentro de los concursos para cubrir cargos judiciales.
Rossi sostuvo que el sistema permite alterar considerablemente el orden de mérito de los postulantes y consideró necesario revisar esos procedimientos.
El dirigente extendió sus críticas al funcionamiento de algunas fiscalías y mencionó investigaciones judiciales relacionadas con funcionarios del Gobierno y episodios de repercusión política.
En ese tramo realizó cuestionamientos generales sobre la actuación de determinados fiscales, sin que esas opiniones constituyan pruebas de irregularidades en expedientes concretos.
Para Rossi, una eventual alternativa de gobierno debería impulsar transformaciones institucionales junto con cambios económicos y sociales.
La propuesta de ampliar la Corte a 31 integrantes requeriría una modificación legislativa y un debate sobre su integración, las condiciones de designación y el funcionamiento del tribunal.
La entrevista dejó así dos planteos políticos vinculados: por un lado, la advertencia de Rossi sobre lo que considera un deterioro del gobierno de Milei; por otro, su insistencia en que el peronismo necesita elaborar un programa de reformas antes de disputar nuevamente el poder.
Mientras el exjefe de Gabinete cuestiona la estrategia económica y las alianzas internacionales del oficialismo, también plantea que la oposición debe resolver sus propias diferencias, ampliar su base política y definir cómo gobernaría.

Ese fue el sentido de su mensaje durante la conversación con Nancy Pazos: las dificultades que identifica en el Gobierno no garantizan, por sí mismas, la construcción de una alternativa electoral y de gestión.


