El periodista Ari Lijalad analizó la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de Estados Unidos del 3 de noviembre y sostuvo que el resultado representa un problema político y económico para Javier Milei. Durante su editorial en Habrá consecuencias, de El Destape, advirtió que la nueva composición del Congreso estadounidense podría limitar futuras asistencias financieras a Argentina, uno de los aspectos centrales de la relación entre ambos gobiernos.
El análisis de Ari Lijalad sobre Trump y Milei se concentró en las consecuencias de la pérdida de las mayorías republicanas en la Cámara de Representantes y el Senado. El periodista vinculó el resultado con la estrategia internacional del presidente argentino y recordó que existen proyectos legislativos destinados a restringir el uso de recursos del Tesoro estadounidense para asistir a los mercados financieros argentinos.
Ari Lijalad sobre Trump y Milei: el impacto de la derrota republicana
La elección de medio término del 3 de noviembre modificó el equilibrio político de Estados Unidos. Los demócratas consiguieron las bancas necesarias para controlar ambas cámaras del Congreso a partir del 3 de enero de 2027, cuando asumirán los nuevos legisladores. Esa composición podría limitar el margen de acción de Donald Trump durante los últimos dos años de su mandato.
En su editorial, Lijalad consideró que el resultado también afecta a Javier Milei debido al alineamiento político y diplomático que el mandatario argentino construyó con Trump.
“Perdió Donald Trump”, afirmó al comenzar su análisis, antes de extender esa interpretación al gobierno argentino.
El periodista recordó que Milei presentó reiteradamente su relación con Estados Unidos e Israel como uno de los pilares de su política exterior. Para ilustrarlo, reprodujo declaraciones del presidente argentino en las que defendía esa orientación.
“Somos un aliado incondicional de Estados Unidos”, expresó Milei en uno de los fragmentos audiovisuales difundidos durante el programa.
Lijalad sostuvo que esa dependencia política adquiere una nueva dimensión cuando el presidente estadounidense pierde el control legislativo de su partido y debe prepararse para negociar con una oposición fortalecida.
El resultado electoral no implica que Trump haya dejado la presidencia ni que se hayan interrumpido las relaciones entre Washington y Buenos Aires. Hasta el 3 de enero continuará funcionando el Congreso saliente. A partir de esa fecha, las nuevas mayorías podrán ejercer un mayor control sobre las decisiones del Ejecutivo, impulsar investigaciones y discutir iniciativas que hasta ahora encontraban obstáculos legislativos.
El conductor también se refirió a la reacción de Trump ante los resultados. Durante el programa mostró declaraciones en las que el mandatario estadounidense reconocía las derrotas de candidatos republicanos, aunque intentaba diferenciar su situación personal por no haber participado directamente de la elección.
Para Lijalad, esa respuesta reflejó las dificultades políticas que enfrenta el oficialismo estadounidense después de una campaña en la que Trump respaldó a numerosos candidatos republicanos.
El periodista destacó particularmente los triunfos demócratas en estados que habían votado por Trump en las elecciones presidenciales de 2024, entre ellos Texas, Kansas y Carolina del Norte.
En Texas, James Talarico consiguió una banca en el Senado estadounidense, mientras que Abdul El-Sayed fue elegido senador por Michigan. Ambos aparecieron durante el editorial como ejemplos del nuevo escenario legislativo.
Los proyectos del Congreso estadounidense para limitar la ayuda a Argentina
Uno de los puntos centrales de la exposición fue la existencia de iniciativas parlamentarias que buscan restringir la asistencia financiera de Estados Unidos a Argentina.
Lijalad explicó que varios legisladores estadounidenses cuestionaron el respaldo económico otorgado durante 2025 al gobierno de Milei y plantearon que los recursos del Tesoro deberían destinarse prioritariamente a necesidades internas de Estados Unidos.
Entre las iniciativas mencionó la No Argentina Bailout Act (S. 2965), presentada por la senadora demócrata Elizabeth Warren.
El proyecto propone impedir que el Fondo de Estabilización Cambiaria del Departamento del Tesoro estadounidense sea utilizado para rescatar los mercados financieros argentinos.
La iniciativa fue presentada en octubre de 2025, en medio de las discusiones sobre el respaldo financiero de Washington al gobierno argentino.
El periodista también mencionó la American Farmers First Act (H.R. 6061), presentada por la representante demócrata April McClain Delaney en noviembre de 2025. La propuesta busca restringir determinados mecanismos de asistencia financiera a Argentina y priorizar recursos destinados a productores agrícolas estadounidenses.
Durante el editorial, Lijalad mostró documentación legislativa y recuperó intervenciones de dirigentes estadounidenses que cuestionaron el uso de fondos públicos para respaldar al gobierno de Milei.
Las críticas se relacionaron con el acuerdo de estabilización cambiaria anunciado en 2025, mediante el cual el Banco Central argentino y el Tesoro estadounidense establecieron una línea de intercambio de monedas (swap) por hasta US$ 20.000 millones.
Ese límite no significa que la totalidad del monto haya sido desembolsada. El acuerdo establecía una capacidad máxima para realizar operaciones financieras bajo las condiciones pactadas. El Banco Central argentino informó posteriormente que las operaciones realizadas durante el cuarto trimestre de 2025 habían sido canceladas en diciembre de ese año.
Lijalad sostuvo que existen al menos tres iniciativas en el Congreso estadounidense orientadas a restringir la asistencia financiera a Argentina. Según explicó, sus impulsores consideran que esos recursos deberían utilizarse para atender necesidades internas de Estados Unidos.
El periodista interpretó que el cambio en la composición legislativa puede otorgar mayores posibilidades de tratamiento a las propuestas que cuestionan este tipo de asistencia.
Sin embargo, las iniciativas mencionadas todavía deben atravesar el procedimiento parlamentario correspondiente y no constituyen leyes aprobadas. Además, Trump conserva la facultad de vetar legislación, por lo que la futura mayoría demócrata no implica automáticamente la suspensión de acuerdos vigentes ni el final de la cooperación financiera entre ambos países.
El riesgo económico que Lijalad atribuye a la dependencia de Trump
Para desarrollar las posibles consecuencias sobre Argentina, Lijalad recuperó una entrevista al economista Alberto Ades, quien había participado de una reunión de gabinete del gobierno de Milei.
Consultado sobre la posibilidad de que la nueva composición del Congreso limitara futuros salvatajes financieros, Ades señaló que un escenario de mayor control legislativo sobre Trump podría dificultar ese tipo de decisiones.
El economista explicó que las iniciativas financieras de alto riesgo resultarían más complejas para una administración sometida a mayores investigaciones y cuestionamientos parlamentarios.
Lijalad utilizó ese planteo para profundizar sus críticas a la política económica argentina y a la dependencia que, según su interpretación, el Gobierno construyó respecto del apoyo estadounidense.
“El problema es que Javier Milei tenía todo, todo para tener una economía ordenada, normal, con dólares, con la reversión de la balanza energética”, expresó.
El periodista argumentó que Argentina dispone de recursos energéticos, minerales, capacidad industrial y producción agropecuaria suficientes para desarrollar una estrategia económica que no dependa de rescates financieros externos.
En ese sentido, cuestionó las decisiones del Gobierno sobre el endeudamiento, los salarios, las tasas de interés y la administración de divisas.
“No es que uno quiere que le vaya mal a la economía argentina, ni nadie va a celebrar si hoy hay una crisis”, aclaró al referirse a las consecuencias que podría tener una reducción del respaldo financiero internacional.
También sostuvo que el problema no es la existencia de vínculos económicos con Estados Unidos, sino la vulnerabilidad que atribuye a una estrategia concentrada en la relación personal entre Milei y Trump.
Durante el programa, Lijalad abordó además la discusión sobre los impuestos a las grandes fortunas en Estados Unidos, especialmente una propuesta impulsada en California para establecer un gravamen sobre grandes patrimonios.
El periodista relacionó ese debate con la distribución de la riqueza y con la posibilidad de financiar políticas públicas mediante instrumentos tributarios dirigidos a los sectores de mayores recursos.
Hacia el cierre de su editorial, volvió al escenario argentino y planteó que las próximas elecciones presidenciales de 2027 encontrarán al Gobierno frente a un contexto internacional diferente del que existía cuando consolidó su acercamiento a la administración republicana.
Su conclusión se concentró en la incertidumbre sobre futuros mecanismos de asistencia financiera y en las consecuencias políticas del resultado estadounidense para el oficialismo argentino.
El resultado electoral anticipa un cambio en la composición del Congreso de Estados Unidos a partir de enero de 2027. En cambio, su alcance sobre la cooperación financiera con Argentina dependerá de las decisiones legislativas y ejecutivas que se adopten posteriormente.

La afirmación “Perdió Trump, pierde Milei” resume la interpretación política de Lijalad: que el retroceso electoral de un aliado estratégico puede reducir el margen de maniobra del presidente argentino, especialmente si avanzan las iniciativas destinadas a limitar nuevos respaldos financieros desde Washington.


