La próxima visita del papa León XIV a Luján, prevista para el miércoles 11 de noviembre de 2026, generó una fuerte demanda de hospedaje y abrió un mercado de alquileres temporarios entre los propios vecinos. La oferta de alojamiento en Luján por la visita del Papa incluye habitaciones familiares por cientos de miles de pesos diarios y propiedades completas publicadas por cifras millonarias.
Durante una cobertura televisiva desde la ciudad bonaerense, una vecina mostró la habitación que acondicionó para recibir peregrinos y confirmó que pide $800.000 por noche, con desayuno incluido. El fenómeno también alcanzó a propietarios de departamentos, quintas y viviendas particulares que decidieron aprovechar la llegada de visitantes para obtener ingresos adicionales.
Precios de alojamiento en Luján por la visita del Papa: cuánto piden por noche
La expectativa por la llegada de León XIV movilizó el mercado turístico de Luján, una ciudad que deberá recibir a una cantidad extraordinaria de visitantes durante las actividades religiosas previstas alrededor de la Basílica de Nuestra Señora de Luján.
La misa del pontífice está programada para el miércoles 11 de noviembre, a las 10 de la mañana, y las autoridades trabajan en un operativo especial para organizar el ingreso, la permanencia y la salida de los peregrinos.
Ante la elevada demanda, comenzaron a multiplicarse las publicaciones de alojamientos particulares. Algunos vecinos ofrecen habitaciones dentro de sus propias casas, mientras otros pusieron a disposición departamentos completos, viviendas de fin de semana, quintas e incluso espacios con vista hacia los sectores donde se desarrollarán las actividades.
Durante la cobertura televisiva se mencionaron publicaciones de alojamientos cuyos valores, calculados proporcionalmente por noche, oscilaban entre US$300 y US$8.500, según el tipo de propiedad y su cercanía a la Basílica.
Esas cifras corresponden a valores publicados y no necesariamente a reservas concretadas. Además, algunos relevamientos tomaron como referencia estadías de dos noches, por lo que el precio diario surge de dividir el costo total y no implica que los propietarios acepten alquilar por una sola jornada.
También aparecieron publicaciones por varios millones de pesos para alojamientos ofrecidos durante los días de la visita.
La distancia hasta la Basílica se convirtió en uno de los factores utilizados por los propietarios para establecer sus tarifas. Según explicaron durante el programa, las ofertas más buscadas se encuentran a pocas cuadras del templo, especialmente dentro de las zonas donde se espera una mayor concentración de peregrinos.
La demanda también involucra a medios de comunicación, trabajadores de servicios y personal que deberá trasladarse a Luján para participar de las actividades vinculadas con el acontecimiento religioso.
Sin embargo, los precios solicitados por los propietarios no permiten establecer cuánto pagarán efectivamente los visitantes ni determinar una tarifa promedio del mercado.
Una vecina ofrece la habitación de su hijo por $800.000 diarios
Uno de los testimonios más representativos de esta situación fue el de Mari, una vecina de Luján entrevistada durante un móvil televisivo desde su vivienda, ubicada aproximadamente a dos cuadras de la Basílica.
La mujer contó que decidió ofrecer una habitación perteneciente a uno de sus hijos, quien se trasladará temporalmente a otro sector de la casa para dejar el espacio disponible a los visitantes.
El ambiente fue acondicionado especialmente para la ocasión. Según explicó, pintaron la habitación, realizaron arreglos y prepararon los servicios necesarios para recibir a una pareja o a una familia pequeña.
“Nosotros tomamos la decisión de alquilar una habitación que tenemos acá atrás, la pintamos, la arreglamos, está disponible para dos o tres personas”, relató.
La tarifa que estableció es de $800.000 por noche, con desayuno incluido. La oferta contempla el uso de heladera, microondas, conexión Wi-Fi, televisión y elementos básicos para comer.
El baño se encuentra fuera de la habitación y también fue acondicionado para los huéspedes. La propietaria explicó que dispone de agua caliente y fría, además de una ducha.
Mari destacó que su casa está ubicada en una zona muy cercana a la Basílica, donde se prevén restricciones de circulación y cambios en el funcionamiento habitual de algunos comercios.
Por ese motivo decidió incluir el desayuno, con café, té, leche, tostadas, mermelada, manteca y otros alimentos básicos.
La vecina aclaró que no ofrecerá almuerzo ni cena, aunque permitirá que los huéspedes utilicen algunos elementos de la vivienda para resolver sus comidas.
La decisión de alquilar surgió a partir de una conversación familiar.
“Mi otro hijo, que está en Capital, vino una tarde y me dijo: ‘Está todo Luján alquilando. ¿Y ustedes?’”, recordó.
La mujer explicó que inicialmente no había considerado esa posibilidad, pero luego comenzó a revisar publicaciones de alojamientos temporarios y encontró tarifas que le llamaron la atención.
Según relató, llegó a observar propiedades ofrecidas por 14 millones de pesos para una estadía de cuatro días, además de otras publicaciones con valores todavía superiores.
Esos importes fueron mencionados por la entrevistada como precios solicitados en plataformas, sin que se haya comprobado que las propiedades efectivamente se alquilaran por esas sumas.
Sobre su propia tarifa, Mari reconoció que la llegada del Papa representa una oportunidad para afrontar gastos familiares en un contexto económico difícil.
“Como está el país, esta es una oportunidad realmente, si vos la utilizás con criterio, para solventar gastos extras que tenés”, afirmó.
La entrevistada también señaló que había recibido cuatro consultas, entre ellas la de un grupo de agentes de seguridad que necesitaban alojamiento y la de una familia venezolana que viajaría para participar de la visita papal.
Sin embargo, al momento del móvil todavía no había confirmado ninguna reserva.
Su testimonio refleja que el aumento de las publicaciones no necesariamente significa que todos los alojamientos encuentren huéspedes dispuestos a pagar las tarifas solicitadas.
El registro municipal de alojamientos y el debate por los precios
Ante la expectativa de una importante llegada de visitantes, el Municipio de Luján habilitó un registro para que particulares e instituciones puedan ofrecer espacios de alojamiento y servicios relacionados con la visita del pontífice.
La iniciativa busca ampliar la capacidad disponible más allá de los hoteles y establecimientos turísticos tradicionales, mediante la incorporación de habitaciones particulares, viviendas y otros espacios ofrecidos por residentes de la ciudad.
Para publicar habitaciones o viviendas particulares en el registro municipal, los propietarios deben completar una declaración jurada y la capacitación virtual obligatoria «Anfitrión Turístico». La Comisión Organizadora aclara que no interviene en las reservas ni en los pagos, que se acuerdan directamente entre las partes.
Las autoridades también trabajan en la organización de servicios sanitarios, asistencia a peregrinos y medidas especiales de seguridad y circulación.
Durante el móvil televisivo se mencionó que el operativo de la jornada principal contará con miles de efectivos y agentes destinados a garantizar el desarrollo de las actividades.
La convocatoria generó expectativas de una afluencia de millones de personas, aunque esas estimaciones no deben confundirse con una cantidad definitiva de visitantes ni con la demanda efectiva de alojamiento: una parte importante de los peregrinos podría trasladarse durante el día sin permanecer a dormir en Luján.
La cobertura también abrió un debate entre los integrantes del programa sobre el incremento de las tarifas.
Algunos cuestionaron los valores solicitados y consideraron excesivo cobrar cientos de miles de pesos por una habitación familiar durante un acontecimiento religioso.
Otros señalaron que el aumento de la demanda frente a una oferta limitada suele provocar incrementos de precios, como ocurre durante recitales, festivales y fechas de gran movimiento turístico.
La discusión también abordó la diferencia entre aprovechar una oportunidad comercial y establecer tarifas que resulten inaccesibles para buena parte de los visitantes.
En ese intercambio, algunos panelistas consideraron que los propietarios deberían contemplar el carácter religioso de la convocatoria, mientras otros defendieron la libertad de ofrecer los alojamientos al precio que cada uno considere conveniente.
La situación refleja un fenómeno habitual ante acontecimientos de gran convocatoria, pero con una característica particular: numerosos vecinos que no se dedican regularmente al turismo comenzaron a ofrecer espacios de sus viviendas.
En el caso de Mari, la habitación que normalmente utiliza su hijo se transformó en una alternativa de hospedaje con servicios básicos y una tarifa de $800.000 diarios. Su disponibilidad, sin embargo, todavía dependía de que alguno de los interesados concretara la reserva.

Con la llegada de León XIV prevista para el 11 de noviembre, Luján continúa organizando los servicios necesarios para recibir a los peregrinos. Mientras tanto, las publicaciones de alquileres temporarios muestran una oferta extraordinaria cuyos precios finales dependerán de la demanda real y de los acuerdos que alcancen propietarios y visitantes.


