La crisis del turismo se agrava con cifras alarmantes
La crisis del turismo en Argentina quedó evidenciada en los últimos datos difundidos por el INDEC. Según el organismo, durante junio se registraron 643.800 salidas de turistas argentinos al exterior, lo que representa un incremento del 28,6 % respecto al mismo mes del año anterior. En contraste, solo 318.800 turistas extranjeros ingresaron al país, marcando una baja del 4,3 %.
El saldo negativo de 325.000 personas reafirma el fuerte desequilibrio entre turismo emisivo y receptivo. Los datos fueron confirmados por el INDEC.
Un rojo en la balanza que supera los USD 2.300 millones
El informe también señala que en el primer semestre del año, 3,5 millones de argentinos viajaron al exterior, mientras que solo 2,8 millones de turistas extranjeros eligieron visitar el país. Este diferencial se tradujo en una salida neta de más de 700.000 personas.
Según estimaciones privadas, el turismo emisivo implicó un gasto de USD 3.847 millones, mientras que el ingreso de divisas por turismo receptivo fue de solo USD 1.518 millones. El resultado: un déficit superior a los USD 2.300 millones. Así lo informó el medio.
Factores que explican la crisis del turismo
Tipo de cambio poco competitivo
Uno de los principales motivos de esta crisis del turismo es la falta de competitividad cambiaria. Mientras que viajar al exterior sigue siendo accesible para quienes manejan divisas o tarjetas, Argentina aparece como un destino caro para los extranjeros.
Contexto económico dual
A esto se suma un fenómeno social: mientras un sector minoritario puede consumir en el exterior, millones de argentinos no logran cubrir sus necesidades básicas ni planear vacaciones internas. La crisis del turismo también refleja esta desigualdad creciente.
Caída del turismo interno
El turismo interno también sufre el impacto. Prestadores de servicios de distintos puntos del país reportan caídas de hasta 40 % en las reservas respecto al invierno de 2023. En Mar del Plata, por ejemplo, La Fonte D’Oro reportó solo un 35 % de ocupación en plena temporada invernal, con cafés y hoteles operando a pérdida.
Consecuencias económicas y sociales
La crisis del turismo afecta no solo al ingreso de divisas, sino también a miles de empleos vinculados a la actividad. El rojo en la balanza turística complica además la situación macroeconómica, al engrosar el déficit por cuenta corriente.
La pérdida de competitividad turística también daña la imagen del país como destino y limita las oportunidades de desarrollo en regiones fuertemente dependientes del turismo receptivo, como Iguazú, El Calafate o Bariloche.
¿Hay margen para revertir la tendencia?
Desde el sector turístico proponen:
- Recuperar competitividad mediante un tipo de cambio más favorable.
- Reforzar las campañas de promoción internacional.
- Ofrecer incentivos fiscales y mejorar infraestructura para atraer visitantes.
- Promover el turismo regional desde países limítrofes.
Las cámaras empresarias del rubro insisten en que se trata de un problema estructural que requiere políticas activas y previsibilidad a mediano plazo.

