Contexto de la crisis textil
La combinación de apertura importadora y retracción del consumo dejó a la industria con un uso de capacidad instalada de apenas 42,6 % en abril de 2025, muy por debajo del promedio industrial de 58,3 %, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). INDEC – Utilización de la capacidad instalada, abril 2025.
El último informe de la Fundación Pro Tejer calcula que el 70 % de la indumentaria vendida en el país es importada y que 68 pymes cerraron durante 2025, con más de 4 000 despidos.
Despidos en Mauro Sergio
La textil marplatense, famosa por sus pulóveres, redujo 20 % su producción tras una baja del 25 % en ventas invernales y pasó de 350 a menos de 200 empleados. El sindicato Asociación Obrera Textil denunció “despidos encubiertos” y atrasos salariales.
El directorio de Textilana atribuye la crisis textil a la competencia de plataformas como Shein y Temu, que ingresan mercadería sin arancel bajo, y a la imposibilidad de trasladar costos a precios por la caída del poder adquisitivo del salario.
Situación límite en Dass
Debido a la crisis textil, la planta de Dass en Eldorado, Misiones, que fabrica calzado para Adidas, Nike y otras marcas, ejecutó 100 despidos y quedó con 350 operarios: hace cinco años empleaba 1 700. La firma ya había cerrado en enero su planta de Coronel Suárez, donde se perdieron 450 puestos.
Delegados de Uticra temen un cierre total antes de fin de mes. “Corremos la misma suerte que Coronel Suárez”, advirtió el delegado Gustavo Melgarejo.
Caída del empleo y cierre de pymes
Entre enero y julio, la crisis textil provocó 68 cierres de fábricas, 4 000 despidos y cerca de 900 suspensiones, de acuerdo con la Asociación Obrera Textil y la Federación Económica de Buenos Aires.
Estas cifras contrastan con el incremento de 6,6 % del IPI manufacturero acumulado a mayo que resalta el INDEC, lo que muestra un comportamiento dispar dentro de la industria. La indumentaria se consolida como uno de los eslabones más golpeados.
Importaciones en alza y consumo en baja
El precio promedio de prendas importadas cayó hasta 30 % en dólares en el primer semestre. La devaluación de diciembre abarató la indumentaria asiática mientras los salarios locales quedaron rezagados. Según datos de la Dirección General de Aduanas, las compras externas de ropa crecieron 78 % interanual en volumen.
Para los comerciantes, la falta de financiamiento al consumo interno limita la demanda de productos nacionales. Tal como se explicó en la nota de Diario360 sobre la inflación mayorista, la suba de costos en la cadena productiva presiona los márgenes de las firmas locales.
Capacidad ociosa y falta de reacción oficial
Mientras la crisis textil avanza, los industriales señalan que no hay protección arancelaria ni planes de fomento productivo. La utilización de la capacidad instalada en “Productos textiles” cayó a su nivel más bajo desde la pandemia, con solo 42,6 % en abril. Los empresarios reclaman líneas de crédito blandas y una política de compras públicas que privilegie producción local.
El Ministerio de Economía evalúa un programa de financiamiento a pymes, pero todavía no hay anuncios concretos. FEBA pidió una mesa de diálogo urgente para evitar más cierres, alertando que la pérdida de empleo podría duplicarse si no se revierte la tendencia en el segundo semestre.

