“Vino a arruinarlos a todos los argentinos”: el duro testimonio de un jubilado sobre la crisis

En una entrevista televisiva, un jubilado describió cómo cambió su forma de comprar y aseguró que ya no logra cubrir sus gastos básicos ante la suba de precios.

Un relato que expone la realidad diaria

Jubilado en entrevista hablando sobre la crisis económica y los precios
Testimonio de un jubilado sobre el impacto de la crisis económica

Un jubilado reflejó con crudeza el impacto de la crisis económica en su vida cotidiana durante un testimonio emitido por C5N, donde describió cómo se redujo su capacidad de compra y cómo debió modificar sus hábitos para llegar a fin de mes.

Según relató, los aumentos de precios afectan directamente su alimentación y su organización diaria, al punto de tener que ajustar cada gasto.

“No se llega ni a los 15 días”

Durante el diálogo, el adulto mayor explicó que la situación se volvió insostenible en los últimos meses:

“No se llega ni a comprar… no alcanza. Antes vos cobrabas y decías ‘¿qué vas a comprar?’, y ahora no llegás a los 15 días”.

En ese sentido, señaló que la estrategia para enfrentar el mes cambió completamente. En lugar de hacer compras grandes, ahora adquiere productos en pequeñas cantidades.

“Ando comprando de a puchos”.

El testimonio se suma a otros casos de jubilados que no llegan a fin de mes, que muestran un patrón repetido en distintos puntos del país.

Menos comida y organización extrema

Además del cambio en la forma de comprar, también se modificaron los hábitos alimenticios. El jubilado contó que, junto a su esposa, reorganizaron sus comidas para reducir gastos.

“Hacemos un guiso, un estofado, comemos al mediodía y a la noche. No se puede cocinar dos veces. No alcanza”.

Estas decisiones reflejan el ajuste cotidiano que enfrentan muchos adultos mayores, especialmente aquellos que dependen de ingresos fijos.

El malestar y la crítica

En medio del testimonio, también expresó su enojo por la situación actual:

“Vino a arruinarlos a todos los argentinos”.

La frase sintetiza el malestar de quienes ven deteriorarse su poder adquisitivo en un contexto de suba sostenida de precios y el aumento sostenido de la inflación.

La problemática se amplía además a otros aspectos de la vida cotidiana, como los problemas en la atención del PAMI, que afectan directamente a este sector.