La marcha de intendentes frente al Ministerio de Economía reunió a jefes comunales de distintas provincias en un reclamo conjunto por la caída de recursos, el freno de la obra pública y el impacto del contexto económico en los distritos.
La protesta fue impulsada por la Federación Argentina de Municipios y buscó visibilizar una situación que, según plantearon, comenzó a afectar el funcionamiento cotidiano de los municipios. En ese contexto, también se advirtió sobre el deterioro de los ingresos, con casos de salarios por debajo de la línea de pobreza que agravan la situación en los territorios.
El diagnóstico es compartido por intendentes de distintos espacios políticos, que coincidieron en señalar que la recesión y el ajuste comenzaron a impactar de lleno en las economías locales.
La marcha de intendentes y el reclamo por fondos y obras
Durante la movilización, los jefes comunales expresaron su preocupación por la situación social y económica en sus distritos:
— Fernando Espinoza: “¿Qué hacemos con la gente que se endeuda para llegar a comer? Esto nunca pasó en la Argentina. Están quebrando todos nuestros productores y están cerrando miles de empresas todos los días. No hay recursos. No podemos permitir que haya chicos desnutridos”.
En paralelo Ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires Gabriel Katopodis apuntó directamente contra la política económica nacional: “Milei trabaja para los ricos. Es un delito que se queden con la plata de todos los que cargan nafta, porque esos fondos tienen que ir a obras”.
El reclamo incluyó pedidos concretos como la reactivación de obras paralizadas, la recomposición de recursos coparticipables y una revisión del precio de los combustibles.
Un conflicto que crece entre municipios y Nación
El trasfondo de la marcha de intendentes es una tensión cada vez mayor entre los gobiernos locales y la administración de Javier Milei. Los intendentes advierten que la caída de transferencias y la baja en la recaudación están afectando el funcionamiento cotidiano de los distritos.
En ese marco, también se suma el impacto económico general, con análisis sobre el impacto de la inflación en la clase media, que refuerzan el contexto de recesión y pérdida de poder adquisitivo.
La marcha de intendentes buscó mostrar volumen político y territorial, con la participación de jefes comunales de distintos signos partidarios. Desde la organización remarcaron que se trata de un reclamo federal y no sectorial.
Además, no se descarta que el conflicto avance hacia una instancia judicial si no hay respuestas por parte del Gobierno nacional.
El escenario deja abierta la tensión que expuso la marcha de intendentes frente al Gobierno nacional: mientras el Ejecutivo sostiene la necesidad del ajuste, los municipios advierten que el impacto ya se traduce en dificultades concretas para sostener la gestión diaria.


