El mate de Colapinto

La increíble historia del creador del mate de Colapinto: se reinventó a los 48 años y hoy vende al mundo

Sasha dejó atrás su trabajo en el mundo de la informática para apostar por un sueño que parecía imposible. Años después, uno de sus mates artesanales llegó a las manos de Franco Colapinto y se convirtió en un símbolo de identidad argentina que ya conquista mercados internacionales.

Mate de Colapinto creado artesanalmente por Sasha con madera de algarrobo y diseño innovador.
El mate artesanal creado por Sasha ganó notoriedad luego de ser elegido por Franco Colapinto.

El mate de Colapinto es mucho más que un objeto de moda. Detrás de ese diseño particular que el piloto argentino de Fórmula 1 mostró en distintas apariciones públicas se encuentra la historia de Sasha, un emprendedor que decidió reinventar su vida después de los 40 años y transformar una pasión artesanal en un proyecto reconocido dentro y fuera del país.

Su historia comenzó lejos del mundo del diseño. Durante años trabajó vendiendo productos informáticos para empresas, pero siempre sintió la necesidad de crear algo con sus propias manos. “Trabajaba en informática, pero desde chico hacía cosas manuales. Tenía ganas de crear y sentía que podía hacer algo diferente”, recordó durante una entrevista televisiva.

El gran salto llegó en 2024, cuando recibió la posibilidad de acercarle sus creaciones a Franco Colapinto. El contacto surgió a través de la representante del piloto y Sasha no dudó ni un segundo.

“Me tomé un avión y me llevé cuatro mates. No sabía realmente con quién estaba hablando, pero aproveché la oportunidad. Afortunadamente a Franco le encantaron”, contó sobre aquel viaje que cambiaría el rumbo de su emprendimiento.

Gracias a esa conexión, el mate apareció en una producción de la revista GQ España y comenzó a ganar una enorme visibilidad, convirtiéndose en uno de los accesorios más reconocidos del piloto argentino.

El diseño del mate que conquistó a Colapinto

A diferencia del mate tradicional, las piezas creadas por Sasha tienen una forma innovadora y una estética contemporánea. El emprendedor explicó que nunca buscó reemplazar la tradición, sino reinterpretarla.

“Me gusta una definición de cultura que es herencia y transformación. Recibimos algo tradicional, pero podemos modificarlo porque tiene que ver con nuestro tiempo”, sostuvo.

El diseño nació luego de años de experimentación con herramientas manuales y técnicas de modelado de madera. Al no contar con maquinaria industrial, desarrolló procesos propios que terminaron convirtiéndose en la marca distintiva de sus mates.

La madera elegida y el secreto de la durabilidad

Uno de los aspectos más importantes del proceso es la selección del material. Después de probar distintas opciones, Sasha encontró en el algarrobo la materia prima ideal.

“La mejor madera, en mi opinión, es la de algarrobo. Es muy dura, tiene elasticidad y es fantástica para mates”, afirmó.

Según explicó, esta madera resiste mejor los cambios de humedad y temperatura, evitando que la pieza se agriete con el paso del tiempo. Además, conserva la neutralidad del sabor, una característica fundamental para disfrutar la yerba sin alteraciones.

Una pieza artesanal que demanda varios días de trabajo

Cada mate requiere varios días de elaboración. Sasha explicó que el tiempo invertido no se debe solamente al tallado, sino también a los detalles estéticos y a los acabados especiales.

“Los detalles siempre llevan tiempo. Estamos trabajando con distintas texturas y terminaciones, y eso hace que cada pieza tenga una identidad propia”, señaló.

Actualmente, cada unidad tiene un valor cercano a los 90.000 pesos y la demanda no deja de crecer. El emprendimiento ya recibió pedidos de distintos países y hasta jugadores de Corea del Sur, Australia y Europa se interesaron por estos mates argentinos.

"Nos va la identidad"

Para Sasha, el éxito comercial es importante, pero no es lo más valioso. Lo que realmente lo impulsa es la posibilidad de llevar una parte de la cultura argentina al mundo.

“Tenemos identidad y eso es una ventaja enorme. El mate es algo genuino de nuestra cultura y poder mostrarlo al mundo es una oportunidad increíble”, expresó.

Lo que comenzó como una intuición y un deseo de reinventarse a los 48 años terminó convirtiéndose en una historia de perseverancia, creatividad y orgullo argentino, con un mate artesanal que hoy acompaña a uno de los deportistas más queridos del país.

Youtube video