Conrado Estol aseguró que la higiene bucal sigue siendo uno de los aspectos más subestimados de la prevención médica y advirtió que enfermedades como la periodontitis pueden asociarse con un mayor riesgo de desarrollar Alzheimer, accidentes cerebrovasculares (ACV) y problemas cardiovasculares. El especialista aclaró que no se trata de una relación de causa y efecto, sino de un factor de riesgo respaldado por diversos estudios científicos.
Durante una entrevista, el neurólogo explicó que la boca alberga más de 700 especies de bacterias que conforman el microbioma oral y que, cuando se produce una enfermedad periodontal, la inflamación puede extenderse al resto del organismo y favorecer distintos procesos vinculados con enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares.
La periodontitis y su vínculo con el cerebro
Estol explicó que la periodontitis es una etapa más avanzada que la gingivitis y afecta no solo las encías, sino también los tejidos y el hueso que sostienen los dientes. Entre los factores que favorecen su aparición mencionó la edad, la diabetes y el tabaquismo.
Según indicó, distintos estudios observaron que las personas con periodontitis presentan un mayor riesgo de desarrollar Alzheimer. “No causa, no estamos hablando de causa efecto, pero se ha visto como un factor de riesgo”, aclaró el médico al remarcar que los investigadores ajustaron otras variables, como hipertensión, tabaquismo y diabetes, para aislar el impacto de la enfermedad periodontal.
El especialista agregó que investigaciones también detectaron bacterias propias de la boca en cerebros de pacientes con Alzheimer, además de signos de inflamación sistémica que podrían contribuir al desarrollo de la enfermedad.
El hilo dental también puede proteger el corazón
Durante la entrevista, Estol destacó que el uso del hilo dental ayuda a mantener un microbioma oral saludable y recordó estudios realizados en miles de personas que asociaron ese hábito con una menor incidencia de accidentes cerebrovasculares, fibrilación auricular e infartos.
Según explicó, mantener controladas las bacterias de la boca reduce la inflamación crónica y, en consecuencia, podría disminuir el riesgo de distintas enfermedades cardiovasculares.
Cómo debe ser una correcta higiene bucal
El neurólogo recomendó cepillarse los dientes al menos dos veces por día durante dos minutos, utilizando una técnica adecuada que incluya todas las superficies dentarias y las encías.
También aconsejó incorporar el uso diario del hilo dental, cambiar el cepillo cada tres o cuatro meses y realizar controles odontológicos periódicos para detectar a tiempo enfermedades de las encías.
Además, sugirió esperar unos 30 minutos para cepillarse después de consumir alimentos o bebidas ácidas, con el objetivo de proteger el esmalte dental.
En el cierre de su exposición, Estol sostuvo que una correcta higiene bucal representa una herramienta sencilla de prevención. A su entender, cuidar la salud de la boca no solo ayuda a conservar los dientes, sino que también puede contribuir a reducir el riesgo de demencia, ACV e infarto como parte de un estilo de vida saludable.



