“No hay plazo para que los periodistas vuelvan a ingresar a la Casa Rosada”, reportó Natalio Cosoy en el informe, al señalar que desde el Gobierno no dieron fecha para levantar la restricción, un dato que convirtió una medida presentada como preventiva en un hecho político de mayor dimensión.
Según explicó Natalio Cosoy, la decisión por la que Milei cerró la Casa Rosada a la prensa se justificó oficialmente en una denuncia de Casa Militar por la grabación de imágenes dentro de la sede de Gobierno.
No es un episodio aislado. Las restricciones a periodistas en Casa Rosada ya habían encendido cuestionamientos sobre el vínculo entre el Gobierno y la prensa acreditada.
Críticas por un intento de silenciar a la prensa
La reacción fue inmediata. La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa definió la medida como “otro impotente y desesperado intento de silenciar a la prensa”, una crítica que el informe de Natalio Cosoy incorporó como una de las respuestas centrales al cierre.
El reporte recordó además un antecedente reciente: semanas atrás, el Gobierno ya había restringido el acceso a periodistas de seis medios mencionados en una filtración vinculada con supuesta injerencia de servicios rusos.
Ese antecedente reforzó la idea de una escalada. Ya no sólo por controles de acceso, sino por una secuencia de decisiones que empezaron a leerse como endurecimiento frente a la cobertura crítica.
En ese contexto, la prohibición de ingreso de periodistas a la Rosada sumó otra capa a una discusión que empezó a exceder el episodio puntual.
El trasfondo de un conflicto mayor
Hacia el tramo final, Natalio Cosoy contextualizó la decisión dentro de la relación de Javier Milei con los medios y recordó una de las frases que, según señaló, el Presidente suele usar contra periodistas:
“No odiamos lo suficiente a los periodistas.”
La cita no apareció como un detalle lateral. Funcionó como marco político para leer una decisión que, sin fecha de finalización, adquirió otra densidad.
La discusión dejó así de ser sólo sobre seguridad, pasillos o acreditaciones. Pasó a girar sobre libertad de prensa, acceso a la información y límites del poder frente al periodismo.
Y en ese cruce, el dato más inquietante sigue siendo el inicial: no hay fecha para reabrir. Cuando una restricción excepcional no tiene plazo, el conflicto deja de parecer transitorio.
Así le muestra al mundo la cadena internacional @France24_es, el delicado y vergonzoso momento que atraviesa la Argentina en materia de libertad de expresión, luego que el presidente Javier Milei decidiera impedir el ingreso de periodistas a la Casa Rosada. pic.twitter.com/4p6e5YTKUJ
— El Prensero (@El_Prensero) April 24, 2026

