Alerta radiactiva

Rosy Becerra, sobreviviente del Cesio-137: “Cuando vi lo de Rosario entré en pánico”

La brasileña recordó en C5N el accidente radiológico de Goiânia de 1987, relató el miedo que vivió junto a su familia y advirtió sobre el peligro de manipular material radiactivo tras el robo de una cápsula en Rosario.

Rosy Becerra recordó el accidente con Cesio-137 tras el robo de una cápsula radiactiva en Rosario.
La cápsula radiactiva cuya desaparición generó una alerta nacional y reavivó el recuerdo del accidente con Cesio-137 ocurrido en Brasil en 1987.

Rosy Becerra volvió a revivir uno de los episodios más traumáticos de su vida al enterarse del robo de una cápsula con Cesio-137 en Rosario. La Rosy Becerra que habló en C5N no lo hizo desde la teoría, sino desde la experiencia directa: fue sobreviviente del accidente radiológico ocurrido en Goiânia, Brasil, en 1987.

El caso argentino encendió la alerta nacional luego de la sustracción de una fuente radiactiva de calibración de Cesio-137 utilizada en medicina nuclear en un instituto médico de Rosario. Las autoridades pidieron no tocar ni manipular el material en caso de hallarlo y dar aviso inmediato a los organismos correspondientes.

En la entrevista, Becerra recordó el clima de terror que se vivió en Goiânia cuando una cápsula abandonada fue manipulada por personas que desconocían su peligro. “La ciudad cerró, nadie entraba, nadie salía”, relató al describir los controles, el aislamiento y la falta de información que marcaron aquellos días.

El miedo que volvió con el caso de Rosario

Durante la entrevista, Rosy Becerra contó que el accidente brasileño dejó una huella emocional profunda y que todavía no pudo ver la serie que reconstruye aquella tragedia. “La pasamos muy mal”, explicó, al recordar el impacto social, sanitario y psicológico que sufrió la ciudad.

La sobreviviente también señaló que durante años las personas de Goiânia cargaron con el estigma del accidente. Según relató, al decir que venían de esa ciudad muchos reaccionaban con miedo o rechazo, como si el solo contacto pudiera representar un riesgo.

Al ser consultada por el robo de la cápsula radiactiva en Rosario, su reacción fue inmediata: “Hoy en la mañana cuando vi la noticia entré en pánico”. Luego agregó: “No saben el peligro que es”.

“El miedo más grande era el agua”

Uno de los puntos que más preocupación le generó fue la posibilidad de una manipulación indebida del material. Becerra recordó que, en el caso de Goiânia, el temor a que la contaminación alcanzara el agua fue uno de los momentos más críticos.

“Yo no soy científica, pero lo que vivimos allá, el miedo más grande era el agua”, advirtió.

El testimonio de Becerra conectó así el presente de Rosario con uno de los antecedentes más graves de exposición accidental al Cesio-137 en la región. Mientras continúa la búsqueda de la cápsula sustraída, su relato funciona como advertencia sobre un punto central: ante material radiactivo, el desconocimiento también puede convertirse en riesgo.

La alerta en Rosario sigue abierta y las autoridades insisten en que nadie debe manipular el elemento si lo encuentra. Para Becerra, el episodio argentino no es una noticia más: es el recuerdo de una tragedia que, casi cuatro décadas después, todavía le provoca miedo.

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