Tomás Méndez mostró chats atribuidos a un narco que salpican a Frigerio y Roncaglia

Tomás Méndez presentó en TV capturas de chats atribuidos a un narcotraficante que mencionan a Rogelio Frigerio y Néstor Roncaglia en una supuesta trama narco en Entre Ríos. El informe abrió una polémica política inmediata y elevó la tensión institucional en la provincia.

El escándalo ya no quedó solo en los chats.

Tomás Méndez durante su informe televisivo con chats sobre Entre Ríos
Tomás Méndez exhibió en TV chats que abrieron una denuncia política de alto impacto en Entre Ríos.

Tomás Méndez llevó a la pantalla de Telenueve Denuncia. un material explosivo al exponer mensajes atribuidos a un narco que apuntan contra Rogelio Frigerio, Néstor Roncaglia y otras figuras del oficialismo. El dato verificable es ese: la exhibición televisiva de una denuncia de altísimo voltaje, basada en conversaciones cuya gravedad excede por mucho el terreno del panelismo y obliga a mirar de cerca su impacto político.

Tomás Méndez planteó que esos chats surgieron a partir de un contacto con una exsecretaria de Seguridad de Entre Ríos y que el contenido involucra una presunta operatoria narco con salida por el puerto de Ceibas. En ese marco, otro informe de Méndez ayuda a entender que no se trata de una pieza aislada dentro del programa, sino de una línea de denuncias que viene empujando sobre vínculos entre delito y poder.

La fuerza del informe no estuvo solo en los nombres mencionados, sino en el modo en que Tomás Méndez armó el relato. Primero mostró los chats atribuidos a “Tavi” Celis. Después los conectó con declaraciones públicas de Rogelio Frigerio sobre la lucha contra el narcotráfico. Y, a partir de ese contraste, convirtió la denuncia en una acusación política de máximo impacto.

Tomás Méndez también sumó otro elemento que vuelve más sensible el caso: la mención a Patricia Bullrich y Javier Milei dentro de los mensajes exhibidos. Esa ampliación no prueba responsabilidades, pero sí sube el voltaje institucional de una denuncia que ya no apunta solo al gobierno de Entre Ríos, sino que roza al oficialismo nacional y multiplica sus derivaciones políticas.

Tomás Méndez convirtió una serie de chats en una denuncia política de alto impacto en Entre Ríos

El núcleo del informe está en la atribución. Tomás Méndez no habló de una investigación judicial cerrada ni de una condena firme, sino de mensajes que, según dijo al aire, corresponderían a un narcotraficante con llegada a funcionarios y exfuncionarios. Esa precisión es clave, porque el hecho noticioso no es la comprobación de la trama, sino la magnitud de la denuncia televisiva y los nombres que quedaron bajo sospecha pública.

A partir de ahí, el informe avanzó sobre una segunda capa: el contraste entre discurso y acusación. Tomás Méndez puso en pantalla un archivo en el que Rogelio Frigerio promete una guerra contra los narcos y lo enfrentó con chats que lo señalan en sentido opuesto. Ese choque narrativo fue el que le dio al informe su mayor potencia y lo sacó del formato de mera revelación de pantalla.

Tomás Méndez atribuyó los mensajes a “Tavi” Celis y los llevó al aire

En el tramo más delicado del programa, Tomás Méndez leyó mensajes que adjudicó a un narco de peso en Entre Ríos y que comprometerían a funcionarios provinciales. La construcción del bloque buscó que cada chat funcionara como una pieza de un entramado mayor, no como una frase aislada.

Tomás Méndez: “Roncaglia y Frigerio están mandando droga a Europa. La sacan por el puerto de Ceibas. Si llegamos a agarrarlos se cae este gobierno”.

Ese bloque volvió inmediatamente más pesada la denuncia. No solo por lo que decía, sino porque Tomás Méndez aseguró que venía trabajando el tema desde enero y que la conversación con la exsecretaria de Seguridad había sido el punto de partida para seguir el hilo de los mensajes.

El puerto de Ceibas y el nombre de Roncaglia quedaron en el centro de la denuncia

El informe también se detuvo en un punto geográfico concreto: el puerto de Ceibas. Al nombrarlo, Tomás Méndez intentó darle anclaje territorial a la denuncia y moverla del terreno abstracto de los chats a una escena reconocible dentro de Entre Ríos. Ese paso fue central para transformar una secuencia de mensajes en una hipótesis política con territorio, nombres y recorrido.

Néstor Roncaglia quedó especialmente expuesto dentro de esa lógica, porque los mensajes lo ubican como una figura central de la supuesta trama. Tomás Méndez reforzó esa línea con imágenes de archivo y con referencias a sus vínculos políticos, buscando mostrar que el caso no apunta a actores marginales, sino al corazón del poder provincial.

El saldo del informe fue ese. Tomás Méndez no presentó una sentencia, pero sí instaló una denuncia que, por el peso de los nombres involucrados y por la gravedad del contenido, ya no puede ser leída como una simple provocación televisiva. En Entre Ríos, el impacto político empezó antes de cualquier resolución judicial.