La Justicia tomó medidas para proteger a Vanesa Tossi en el caso del vuelo de Adorni

Vanesa Tossi quedó bajo protección judicial después de denunciar hostigamiento de Marcelo Grandío en el marco de la causa por el vuelo privado que usó Manuel Adorni para viajar desde Punta del Este a Buenos Aires. Ariel Lijo ordenó que Grandío se abstenga de contactarla por cualquier vía, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita, que advirtió un riesgo concreto sobre una testigo clave del expediente.

La causa del vuelo sumó un frente más delicado: la presión sobre una testigo.

Vanesa Tossi, en el marco de la causa por el vuelo de Adorni.
Vanesa Tossi quedó bajo protección judicial en la causa por el vuelo de Manuel Adorni.

Vanesa Tossi es la secretaria de la empresa aérea vinculada al traslado del jefe de Gabinete durante el fin de semana de Carnaval. Según la reconstrucción del caso, declaró como testigo y señaló que Marcelo Grandío abonó el viaje y pidió que no se emitiera factura, una versión que choca con la defensa pública que hasta ahora sostuvo Manuel Adorni.

El dato nuevo y judicialmente más sensible es que, después de esa exposición, Tossi denunció llamados, mensajes y otros contactos que interpretó como presión y amedrentamiento. A partir de ese planteo, Gerardo Pollicita pidió medidas de protección y Ariel Lijo resolvió impedir cualquier acercamiento o contacto directo o indirecto de Grandío con la testigo.

En paralelo, también pesa la investigación por enriquecimiento de Adorni, otro expediente que mantiene al funcionario bajo presión judicial y pública.

Vanesa Tossi denunció presiones y la Justicia avanzó para resguardar su testimonio

La resolución judicial no solo le prohíbe a Marcelo Grandío contactar a Vanesa Tossi por sí mismo. También le impide hacerlo a través de terceras personas, por teléfono, de modo digital, epistolar o presencial. Además, no puede acercarse a su domicilio, a su lugar de trabajo ni a los espacios que frecuenta de manera habitual.

Pollicita explicó que no se trataba de una molestia aislada ni de una reacción subjetiva de la testigo. En su dictamen, sostuvo que había “indicadores concretos de presión sobre una testigo” capaces de afectar tanto la espontaneidad de sus manifestaciones como el curso de la investigación.

Ese razonamiento vuelve más grave el episodio porque saca el caso del terreno de la polémica mediática y lo coloca en otro plano: el de la preservación de una fuente de prueba personal dentro de una causa judicial en marcha. Ahí está el verdadero salto del expediente.

Qué dijo Hernán Harris sobre la medida que protege a Vanesa Tossi

En el recorte televisivo, Hernán Harris presentó la situación de Vanesa Tossi como un nuevo giro dentro del escándalo por el vuelo privado de Manuel Adorni. El periodista remarcó que la decisión había sido tomada por Ariel Lijo a pedido de Pollicita y subrayó que Grandío ya no puede contactarla de ninguna forma.

Conductor: “Atención, crece el escándalo con el vuelo a Punta del Este de Manuel Adorni”.
Hernán Harris: “La mujer denunció que está siendo hostigada por Marcelo Grandío”.

El recorte televisivo puso en primer plano a Tossi, pero el expediente va más allá de la imagen. Lo que quedó asentado es que la Justicia evaluó como necesario intervenir para resguardar la libertad de declaración de una testigo que ya había aportado datos sensibles sobre el vuelo.

La secuencia que volvió más delicado el caso

La cronología es clave. Primero, Vanesa Tossi declaró que Grandío pagó el vuelo y pidió que no se facturara. Después, relató contactos insistentes, llamados y una carta documento que interpretó como intimidatoria. Y en el momento más sensible, mientras declaraba ante la Justicia, recibió un llamado y un mensaje del propio Grandío.

Ese episodio fue uno de los elementos que más pesaron en el pedido de protección. Pollicita sostuvo que la secuencia relatada por la testigo mostraba un “riesgo concreto de afectación” sobre una fuente de prueba que debía ser preservada mientras la investigación continúa.

En el trasfondo del expediente siguen pesando las facturas del vuelo en TV, donde ya habían quedado expuestas las inconsistencias sobre el pago y la emisión tardía de comprobantes.

Qué declaró Vanesa Tossi sobre el vuelo de Adorni

En su testimonio, Vanesa Tossi dijo que Grandío era un cliente habitual de la empresa broker del piloto Agustín Issin Hansen y que, al inicio de las conversaciones, habló de invitar a una familia a su casa de Punta del Este. Según su versión, después aclaró que esos invitados eran Manuel Adorni y su familia.

También afirmó que Grandío pidió que no se facturara el viaje, algo a lo que la empresa se negó. Finalmente, según esa reconstrucción, solo se acordó facturarle la vuelta a la empresa de Grandío por US$ 3.000, en una factura emitida el 9 de marzo, el mismo día en que Carlos Pagni hizo público el caso en LN+.

Ese punto sigue siendo sensible porque Adorni sostiene que pagó de su bolsillo tanto la ida como la vuelta, pero hasta ahora no mostró comprobantes que acrediten esa versión. En cambio, en la causa aparecen documentos y testimonios que ubican a Grandío como pagador del viaje.

Por qué la medida judicial cambia el eje del caso

Hasta ahora, el caso del vuelo de Adorni estaba atravesado sobre todo por la discusión por el pago, las facturas y las contradicciones entre las versiones públicas y los papeles incorporados al expediente. Con la denuncia de Vanesa Tossi y la respuesta de Ariel Lijo, el expediente sumó otro eje: la protección de una testigo que aseguró sentirse intimidada.

Ahí aparece el cambio más profundo. Ya no se trata solo de esclarecer quién abonó un viaje privado, sino de impedir que la presión sobre una testigo afecte el desarrollo mismo de la investigación. Ese paso judicial no resuelve el fondo del caso, pero sí marca que la causa entró en una fase más delicada.

La protección a Vanesa Tossi deja así una señal clara dentro del expediente. La Justicia entendió que había razones concretas para preservar a una testigo clave del caso del vuelo de Adorni, y esa decisión convierte la discusión sobre el viaje en algo más serio que una simple controversia mediática.