La Justicia Federal de Córdoba avanza sobre una causa que sacude al país y que tiene como protagonistas a dos centros de fertilidad investigados por presunta explotación de mujeres en situación de vulnerabilidad económica para la gestación de bebés.
Se trata de las clínicas Fecundart y Nacentis, cuyos responsables fueron procesados por distintos delitos vinculados a una investigación encabezada por la Fiscalía Federal y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex).
Según la acusación, las mujeres eran captadas luego de haber concurrido a estos centros para donar óvulos y, posteriormente, se les ofrecía dinero para convertirse en gestantes a través de acuerdos que aparentaban ser altruistas, aunque detrás existían compensaciones económicas escalonadas.
Pagos de hasta US$18.200 y bonos extras
Uno de los elementos más contundentes incorporados al expediente son los chats entre los acusados y las mujeres involucradas. En uno de ellos se detalla una propuesta económica de US$18.200, con pagos mensuales, bonos adicionales e incluso incentivos sujetos al comportamiento de la gestante durante el proceso.
“El total de la compensación económica es de 18.200 dólares. Es la oferta más alta de todas”, señala uno de los mensajes citados en la investigación.
La Justicia sostiene que las víctimas eran, en su mayoría, mujeres de sectores vulnerables, atravesadas por problemas económicos, con empleos informales o beneficiarias de planes sociales.
Las historias detrás de la causa
Los informes ambientales incorporados al expediente describen las difíciles condiciones de vida de algunas de las mujeres involucradas. Una de ellas vivía junto a su madre y su hija en una vivienda precaria y aseguró no tener dinero siquiera para pagar el transporte público.
“No tengo ni 200 pesos para el bondi”, declaró la joven, según consta en la causa.
Los investigadores sostienen que esa situación de vulnerabilidad habría sido aprovechada para ofrecer acuerdos económicos que terminaron derivando en una causa por presunta trata de personas agravada.
Un vacío legal que reabre el debate
El caso volvió a poner en discusión la falta de una regulación específica sobre el vientre subrogado en Argentina. Si bien la práctica no está tipificada como delito, la Justicia entiende que cuando existe una contraprestación económica y aprovechamiento de la necesidad de las mujeres, pueden configurarse otros delitos.
La investigación continúa y la Justicia deberá determinar ahora las responsabilidades definitivas de los acusados en una causa que ya es considerada una de las más impactantes de los últimos años en Córdoba.



