La carne de guanaco en Argentina comenzó a instalarse como una alternativa de consumo en un contexto marcado por la caída del consumo de carne vacuna y el aumento sostenido de precios. En Santa Cruz, es actualmente la única provincia donde su comercialización está habilitada, mientras que en otros distritos continúa prohibida.
En paralelo, el fenómeno se vincula con un cambio más amplio en los hábitos alimentarios. En los últimos meses, el consumo de carne vacuna registró una caída cercana al 10% interanual, alcanzando su nivel más bajo en dos décadas. Este escenario impulsó la búsqueda de opciones más accesibles, como ya ocurrió con la carne de burro en Chubut, que se agotó en pocos días tras salir a la venta.
Argentina, históricamente identificada como el “país del asado”, atraviesa así una transformación en su cultura gastronómica. El aumento de precios —que en algunos cortes superó el 70% en el último año— convirtió a este símbolo nacional en un consumo cada vez más restringido, empujando a sectores de la población hacia alternativas como el pollo, el cerdo o carnes no tradicionales.
Cómo se regula y qué propiedades tiene la carne de guanaco en Argentina
Según precisaron autoridades sanitarias, la faena y comercialización de carne de guanaco no está habilitada en la mayoría del país. En Chubut, por ejemplo, el Gobierno provincial aclaró que no está autorizada, mientras que los únicos establecimientos habilitados operan en Santa Cruz bajo normativa específica.
En términos nutricionales, especialistas destacan que se trata de una carne magra, con bajo contenido graso, niveles reducidos de colesterol y alto aporte proteico. Estas características explican parte del interés creciente, especialmente en un contexto donde el precio comienza a definir el consumo.
El tema también tomó relevancia mediática tras su presentación en el programa Desayuno Americano, donde Mariana Contartessi expuso las propiedades de la carne de guanaco y su marco legal, mientras la reacción en vivo de Pamela David reflejó la sorpresa que genera el tema.
— Mariana Contartessi: “En Santa Cruz sí está permitido. En otras provincias no está autorizado el consumo de carne de guanaco”.
— Pamela David: “¿Está permitido entonces solo en Santa Cruz?”
— Mariana Contartessi: “Exactamente, es la única provincia donde se comercializa”.
En ese mismo espacio, también participó Eric Augustin, quien explicó su vínculo con el desarrollo del producto:
— Eric Augustin: “Trabajé en el Plan de Manejo de la provincia en 2018”.
El cambio en el consumo y el impacto económico
El avance de estas alternativas no puede separarse del contexto económico general. La pérdida de poder adquisitivo y el aumento del costo de vida modificaron patrones históricos de consumo en Argentina, donde la carne vacuna ocupaba un lugar central.
En ese escenario, la reducción en el acceso a alimentos tradicionales se refleja en distintos sectores sociales, como muestra el caso de la crisis económica que afecta el consumo, donde cada compra implica una decisión más ajustada.
La irrupción de productos como la carne de guanaco no responde únicamente a una tendencia gastronómica, sino a un proceso más amplio de adaptación frente a restricciones económicas y cambios en la oferta disponible.
La Argentina que construyó su identidad alrededor del asado comienza a mostrar señales de transformación. En ese escenario, la aparición de nuevas carnes no solo plantea alternativas de consumo, sino también una redefinición de hábitos profundamente arraigados.
Ahora autorizaron en algunas provincias la CARNE DE GUANACO para los que tampoco les alcanza para carne de burro. Sale 6.500 el kilo. Vos comés carne de guanaco y de burro mientras todo el gobierno viaja al Caribe y se compra propiedades pic.twitter.com/RtQVLkfIQ9
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) April 17, 2026

