Axel Kicillof reveló cómo trabajó junto a Máximo Kirchner para organizar la despedida del Indio Solari en el Polideportivo Gatica de Villa Domínico, donde una multitud se acercó para darle el último adiós al histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Durante una entrevista con Pablo Duggan en Duro de Domar, el programa emitido por C5N, el gobernador bonaerense explicó que la Provincia puso a disposición toda su estructura para garantizar el desarrollo del evento y acompañar la decisión de la familia del artista.
La despedida del Indio Solari, señaló, implicó un despliegue que involucró a Defensa Civil, Policía Bonaerense, Bomberos, personal sanitario y organismos provinciales.
Kicillof destacó especialmente el trabajo conjunto con Máximo Kirchner, a quien mencionó entre las personas que participaron de la coordinación general junto a funcionarios provinciales, autoridades municipales y representantes del entorno de Solari.
“Seguimos trabajando muy intensamente junto con Máximo, la familia y todos los sectores involucrados”, sostuvo el mandatario al describir el operativo desplegado durante toda la jornada.
El rol de Máximo Kirchner en la organización
Según relató Kicillof, desde las primeras horas posteriores al fallecimiento del músico comenzaron las conversaciones para poner espacios provinciales a disposición de la familia. En ese esquema, Máximo Kirchner actuó como uno de los interlocutores centrales para avanzar en la organización del homenaje.
El gobernador explicó que se evaluaron distintas alternativas y que finalmente se optó por Villa Domínico, donde se montó un operativo especial para recibir a una multitud que llegó a formar filas de hasta nueve kilómetros.
Kicillof remarcó que el objetivo principal era garantizar que el homenaje pudiera desarrollarse en paz y con las condiciones necesarias para quienes viajaron desde distintos puntos del país.
“Lo importante, lo deslumbrante es la gente, es el pueblo despidiendo a un ídolo”, afirmó.
“Parte de nuestra historia y de nuestra identidad”
Más allá de la logística, el gobernador realizó una reflexión sobre el significado cultural de Solari y el impacto que tuvo su figura en varias generaciones.
“El Indio también expresa una parte importante de nuestra historia y de nuestra identidad”, sostuvo durante la entrevista.
Para Kicillof, la movilización excedió incluso a los seguidores históricos del músico y se transformó en una manifestación popular vinculada a la cultura, la sensibilidad y la historia reciente de la Argentina.
En ese sentido, consideró que la enorme convocatoria mostró una faceta de organización y convivencia que desmintió muchos de los prejuicios asociados a las concentraciones masivas.
Un operativo para una despedida histórica
Durante la entrevista, Kicillof evitó arriesgar una cifra definitiva de asistentes, aunque indicó que por momentos se estimó un flujo de entre 10.000 y 15.000 personas por hora y que la fila llegó a extenderse por unas 90 cuadras.
El mandatario señaló que la coordinación entre Provincia, municipio y organizadores permitió que el homenaje se desarrollara con normalidad y destacó la colaboración de trabajadores de seguridad, salud, Defensa Civil, Cruz Roja y distintos organismos involucrados.
La despedida del Indio Solari terminó convirtiéndose en uno de los homenajes populares más multitudinarios de los últimos años y, según la mirada de Kicillof, en una muestra de la dimensión cultural que alcanzó la figura del músico dentro de la sociedad argentina.




