Celebraciones en Asunción y nuevos reclamos políticos

Destituyeron a Santiago Peña en Paraguay: festejos en Asunción y reclamos contra el Partido Colorado

El Senado paraguayo destituyó al presidente Santiago Peña por 44 votos a favor y ninguno en contra, en medio de la crisis financiera de Ueno Bank. La decisión desató festejos en las calles de Asunción, donde los manifestantes celebraron la caída del mandatario, pero también reclamaron cambios en el Partido Colorado y cuestionaron la influencia de Horacio Cartes. Pedro Alliana asumió la Presidencia, Antonio Barrios fue designado vicepresidente y la Fiscalía ordenó la detención del exmandatario.

Manifestantes celebran la destitución de Santiago Peña en las calles de Asunción durante una cobertura televisiva de C5N.
Manifestantes celebraron en Asunción la destitución de Santiago Peña, mientras reclamaban responsabilidades por la crisis de Ueno Bank y cuestionaban la continuidad del Partido Colorado.

La destitución de Santiago Peña provocó celebraciones en las calles de Asunción después de que el Senado de Paraguay resolviera separarlo de la Presidencia por mal desempeño de sus funciones. La decisión se produjo el viernes 6 de noviembre de 2026, con el voto favorable de los 44 senadores presentes y ninguno en contra, en medio de la crisis financiera desatada por el colapso de Ueno Bank.

Las cámaras de C5N registraron los festejos de manifestantes que llevaban varios días movilizados y que recibieron la decisión entre abrazos, gritos y reclamos de justicia. Sin embargo, la celebración también dejó al descubierto un conflicto político que continúa: numerosos participantes cuestionaron que Pedro Alliana, dirigente del Partido Colorado y cercano al expresidente Horacio Cartes, fuera el encargado de suceder a Peña.

Destitución de Santiago Peña: festejos y reclamos en las calles de Asunción

La resolución del Senado puso fin al gobierno de Santiago Peña, que había asumido la Presidencia de Paraguay en agosto de 2023 y quedó desplazado antes de completar su mandato.

La votación se desarrolló durante una sesión extraordinaria de la Cámara Alta, presidida por Basilio Núñez, después de que la Cámara de Diputados impulsara el juicio político por las responsabilidades atribuidas al mandatario en la crisis de Ueno Bank.

La entidad financiera quedó sometida a un procedimiento de resolución que provocó restricciones sobre los depósitos y generó incertidumbre entre numerosos ahorristas.

La situación desencadenó protestas, investigaciones judiciales y cuestionamientos sobre las relaciones entre las autoridades políticas, los organismos reguladores y el grupo empresario vinculado al banco.

En las calles de Asunción, la decisión del Senado fue recibida como una victoria por parte de los manifestantes que venían exigiendo la salida del presidente.

Durante la transmisión de C5N, varias personas se abrazaron y expresaron su emoción mientras otros participantes comenzaban a reclamar que la investigación avanzara sobre las posibles responsabilidades penales.

“Nunca más, nunca más, nunca más”, expresó uno de los manifestantes entrevistados en medio de los festejos.

Otra persona describió la decisión parlamentaria como un acto de justicia para los ciudadanos paraguayos.

“La verdad que siento que es algo justo realmente para todos nosotros”, afirmó durante la cobertura.

Las celebraciones se desarrollaron entre consignas contra Peña, pedidos de recuperación del dinero de los ahorristas y cuestionamientos a la dirigencia política.

Pero la caída del presidente no significó el final de las protestas.

Los 44 votos que terminaron con el gobierno de Santiago Peña

El Senado paraguayo declaró culpable a Santiago Peña por mal desempeño de sus funciones, en el marco de un juicio político que avanzó después de que el mandatario presentara su renuncia el jueves 5 de noviembre.

La renuncia no llegó a ser aceptada por el Congreso. Durante su tratamiento se produjo una ruptura del quórum en Diputados, por lo que Peña continuó formalmente en el cargo y el juicio político siguió adelante.

Finalmente, los 44 senadores presentes votaron a favor de su destitución, sin votos negativos. Solamente estuvo ausente el senador Enrique Riera.

El procedimiento concluyó el viernes 6 de noviembre y la Presidencia del Senado levantó la sesión extraordinaria a las 18:58, según la comunicación oficial del Congreso.

Durante el debate, los representantes de la Cámara de Diputados sostuvieron una acusación relacionada con el desempeño del mandatario frente a las operaciones de Ueno Bank, la administración de fondos públicos y la actuación de los organismos estatales de supervisión.

Peña no compareció personalmente ante el Senado, aunque estuvo representado por sus abogados, que cuestionaron aspectos del procedimiento y expusieron argumentos en su defensa.

La decisión parlamentaria constituye una destitución por responsabilidad política y no equivale a una condena penal por los delitos que se investigan.

La salida del mandatario también tiene consecuencias sobre su situación institucional, debido a que la Constitución paraguaya establece condiciones específicas para el acceso de los expresidentes a la condición de senadores vitalicios.

Ese escenario adquiere relevancia frente a las investigaciones penales abiertas por el colapso de Ueno Bank.

Los manifestantes celebraron la caída de Peña, pero reclamaron la salida del Partido Colorado

Una de las características más destacadas de la cobertura de C5N fue que las celebraciones por la destitución se transformaron rápidamente en cuestionamientos hacia el conjunto del oficialismo paraguayo.

Los participantes entrevistados coincidieron en celebrar la decisión del Senado, pero varios advirtieron que el reemplazo de Peña por otro dirigente del Partido Colorado no representaba el cambio político que reclamaban.

Una de las manifestantes reclamó que Pedro Alliana también dejara el poder, pese a que la sucesión constitucional lo colocaba al frente de la Presidencia.

Otro entrevistado sostuvo que la salida del presidente constituía solamente el comienzo de una transformación política más amplia.

Durante las entrevistas también aparecieron referencias al expresidente Horacio Cartes, dirigente del Partido Colorado y figura central del sector Honor Colorado, al que pertenecen tanto Peña como su sucesor.

Varios manifestantes reclamaron que las investigaciones no se limitaran al mandatario destituido y cuestionaron la continuidad de la influencia de Cartes sobre el sistema político paraguayo.

Uno de los participantes pidió que el fiscal general avanzara con las investigaciones y que se determinaran las responsabilidades por los fondos comprometidos en la crisis bancaria.

También se escucharon reclamos vinculados con los recursos del Instituto de Previsión Social (IPS), el acceso a medicamentos y la situación de los jubilados.

Esas acusaciones fueron formuladas por los manifestantes y no constituyen, por sí mismas, pruebas de que Peña u otros dirigentes hayan cometido los delitos mencionados.

La transmisión reflejó además el protagonismo de jóvenes que cuestionaron la prolongada presencia del Partido Colorado en el poder y plantearon la necesidad de una alternativa política para las elecciones de 2028.

La indignación alcanzó incluso al presidente argentino Javier Milei.

Algunos manifestantes compararon a ambos mandatarios y dirigieron críticas al gobierno argentino durante los festejos.

“Ahora Milei te va a tocar a vos”, gritó uno de los participantes.

Se trató de una consigna expresada por una persona presente en la manifestación, no de una posición oficial del Estado paraguayo ni de una opinión atribuible al conjunto de los manifestantes.

La cobertura mostró así una combinación de alivio por la salida de Peña y desconfianza frente a la continuidad de la estructura política que lo llevó a la Presidencia.

Pedro Alliana asumió la Presidencia y continúa el poder del Partido Colorado

Tras la destitución de Santiago Peña, el vicepresidente Pedro Alliana quedó en condiciones de asumir la conducción del país, conforme al mecanismo de sucesión establecido por la Constitución paraguaya.

Alliana juró como nuevo presidente durante una sesión solemne del Congreso celebrada la noche del viernes 6 de noviembre.

El dirigente deberá completar el período constitucional iniciado en 2023, cuyo final está previsto para agosto de 2028.

Su llegada al Ejecutivo garantiza la continuidad del Partido Colorado al frente del gobierno, aunque ocurre en medio de una crisis que también alcanza a distintos sectores del oficialismo.

Alliana había sido vicepresidente desde agosto de 2023 y anteriormente ocupó la Presidencia de la Cámara de Diputados y la conducción del Partido Colorado.

Su trayectoria política está vinculada con el movimiento Honor Colorado, liderado por Horacio Cartes.

Esa relación fue uno de los puntos más cuestionados por los manifestantes entrevistados durante la cobertura televisiva.

Para una parte de quienes participaron en las protestas, la destitución de Peña representa una victoria institucional, pero no modifica la estructura partidaria que ha ocupado el poder durante gran parte de la historia reciente de Paraguay.

Tras la asunción de Pedro Alliana, el Congreso eligió por unanimidad a Antonio Barrios como vicepresidente de Paraguay. El dirigente también prestó juramento para completar el período constitucional 2023-2028.

La designación mantuvo la conducción del Ejecutivo dentro del Partido Colorado y formó parte del proceso de reorganización institucional posterior a la destitución de Peña.

El nuevo gobierno comienza con el desafío de afrontar las consecuencias financieras de Ueno Bank, la situación de los depositantes afectados y la presión de las movilizaciones que continúan reclamando responsabilidades.

La Fiscalía ordenó la detención de Santiago Peña por la causa Ueno Bank

La destitución también tuvo consecuencias inmediatas sobre la situación judicial del exmandatario.

El Ministerio Público de Paraguay informó que un equipo de fiscales de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción ordenó la detención de Santiago Peña Palacios y de Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, quien había ocupado la Presidencia del Banco Central del Paraguay.

La medida fue dispuesta el viernes 6 de noviembre mediante la Resolución Fiscal de Detención N.º 7, dentro de la causa penal 92/2026.

La investigación se refiere a la presunta comisión de hechos punibles de lesión de confianza y otras posibles irregularidades relacionadas con el caso Ueno Bank.

Según la comunicación oficial, la Fiscalía dispuso que Peña permaneciera detenido en su domicilio hasta quedar a disposición del Ministerio Público. La orden fue remitida a la Comandancia de la Policía Nacional para su cumplimiento.

Posteriormente, las coberturas periodísticas informaron que Peña había quedado bajo detención domiciliaria.

La medida no constituye una condena penal y debe distinguirse de la responsabilidad política establecida por el Senado.

La decisión fiscal se produjo después de la pérdida del cargo presidencial y en un contexto de investigaciones sobre el funcionamiento del banco, sus vinculaciones empresariales y las decisiones adoptadas por organismos estatales.

Los fiscales deberán reunir pruebas, determinar las responsabilidades individuales y someter sus conclusiones al control de las autoridades judiciales competentes.

Durante la transmisión de C5N, antes de conocerse todos los detalles de estas actuaciones, los periodistas también analizaron versiones sobre un posible ingreso de Peña a la Argentina.

Se mencionaron consultas a Migraciones y especulaciones acerca de un eventual pedido de asilo político.

Sin embargo, no se había acreditado una solicitud formal de asilo en Argentina, por lo que esas versiones no permiten afirmar que existiera una gestión concreta para recibir al exmandatario.

En las calles de Asunción, algunos manifestantes reclamaron que Peña permaneciera en Paraguay y respondiera ante la Justicia por las acusaciones en su contra.

Esos pedidos reflejaron la preocupación de una parte de la ciudadanía ante la posibilidad de que las responsabilidades investigadas quedaran sin esclarecer.

La crisis iniciada con el colapso de Ueno Bank terminó así con la destitución de un presidente, la llegada de su vicepresidente al poder y la apertura de una nueva etapa de investigaciones penales.

Mientras el Partido Colorado conserva la conducción del Ejecutivo, los manifestantes que celebraron la salida de Santiago Peña mantienen sus reclamos por la recuperación de los depósitos, el esclarecimiento de las responsabilidades y una transformación política que consideran pendiente.

Los festejos registrados en Asunción mostraron que la destitución fue recibida como un acontecimiento histórico por quienes participaron en las protestas, pero también que la salida de Peña no puso fin al conflicto político y social que atraviesa Paraguay.