El origen de Messi

Quique Domínguez, el técnico que descubrió la magia de Messi antes que nadie

El exentrenador de las infantiles de Newell’s recordó cómo era Lionel Messi cuando tenía 11 años y reveló el impacto que le generó dirigirlo. También contó por qué decidió dejar de entrenar después de aquella etapa.

Enrique "Quique" Domínguez recordó cómo era Lionel Messi cuando lo dirigió en Newell's
Enrique "Quique" Domínguez aseguró que Messi ya mostraba una magia única cuando tenía 11 años.

Enrique "Quique" Domínguez recordó su experiencia como entrenador de Lionel Messi en las infantiles de Newell’s Old Boys y aseguró que desde muy chico ya mostraba una diferencia imposible de ignorar. El técnico contó que no fue el primer DT del capitán argentino, sino quien lo dirigió cuando tenía 11 y 12 años, en una etapa decisiva de su formación.

En una entrevista con Infobae, Domínguez explicó que lo que veía en Messi a esa edad era difícil de comparar con cualquier otro jugador infantil. Al definirlo con una sola palabra, no dudó: “magia”. Según relató, mientras a muchos chicos todavía les costaba dominar la pelota, Leo parecía tener un control natural y absoluto sobre ella.

El recuerdo de Messi en Newell’s

Domínguez aclaró que no siente que le haya enseñado a Messi a jugar al fútbol, sino que su rol fue acompañarlo, apoyarlo y ayudarlo a creer en su sueño. Para el exentrenador, el talento del rosarino ya estaba presente desde mucho antes y se manifestaba con una naturalidad fuera de lo común.

En ese sentido, recordó que Messi no solo se destacaba por su habilidad, sino también por su disciplina. Según contó, no faltaba a los entrenamientos, llegaba temprano y siempre quería quedarse un rato más, incluso cuando el clima o el cansancio invitaban a terminar la práctica.

“Entrené al mejor jugador del mundo”

Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando Domínguez recordó el día en que decidió dejar de dirigir. Según contó, después de su última práctica con aquel grupo de Newell’s, cruzó a hablar con el coordinador de la escuelita y le comunicó que no iba a continuar.

Ante la pregunta sobre los motivos, respondió: “Entrené al mejor jugador del mundo. Yo ya estoy hecho”. Domínguez aseguró que estaba convencido de que, si Messi lograba superar las dificultades físicas que atravesaba en ese momento, iba a marcar una diferencia abismal en el fútbol.

El exentrenador también dejó un mensaje cargado de emoción para el capitán argentino, a quien definió como un ejemplo dentro y fuera de la cancha. Dijo que nunca volvió a hablar con él desde aquella etapa, pero que conserva como un tesoro sus recuerdos, su mirada, su voz, sus miedos y sus sueños.

El testimonio de Quique Domínguez vuelve a poner en primer plano una parte menos visible de la historia de Messi: la de quienes lo acompañaron cuando todavía era un chico que solo quería jugar al fútbol, mucho antes de convertirse en una leyenda mundial.

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