El debate de la AGI

Peter Thiel, Milei y la profecía de la AGI: la disputa que puede cambiar la humanidad

El debate sobre la Inteligencia Artificial General volvió al centro de la escena tras una reflexión de Tomás Trapé, quien vinculó el desarrollo de una inteligencia superior con antiguas creencias culturales y religiosas de Occidente.

Inteligencia Artificial General en el debate sobre Milei, Peter Thiel y el futuro de la humanidad.
El debate sobre la AGI cruza tecnología, política, religión y futuro humano.

La Inteligencia Artificial General volvió a instalarse en el centro del debate tecnológico y filosófico. Durante una intervención en Infobae a la Tarde, Tomás Trapé analizó la posibilidad de que la humanidad llegue a crear una inteligencia superior a la humana y sostuvo que la fascinación de Occidente por esa idea podría estar profundamente ligada a una antigua promesa de salvación.

Trapé explicó que, a diferencia de las inteligencias artificiales actuales, entrenadas para tareas específicas, la AGI tendría la capacidad de comprender, extrapolar conocimientos y generar nuevas ideas sin las limitaciones biológicas del cerebro humano. “¿Qué pasaría si el ser humano crease una inteligencia superior?”, se preguntó al introducir uno de los debates más profundos de la actualidad.

Una inteligencia capaz de cambiarlo todo

El analista sostuvo que quienes impulsan esta idea imaginan una inteligencia capaz de resolver problemas que hoy parecen imposibles: desde curar enfermedades hasta descifrar por completo el ADN humano o extender radicalmente la esperanza de vida.

“Sería un salto evolutivo donde tendríamos trabajando una inteligencia superior”, afirmó, al describir el escenario que imaginan muchos de los llamados tecnooptimistas.

En ese contexto, mencionó que empresarios tecnológicos como Peter Thiel y otros referentes de Silicon Valley impulsaron durante años inversiones y desarrollos asociados a la idea de alcanzar una Inteligencia Artificial General, convencidos de que podría representar una nueva etapa para la humanidad.

Occidente, China y una vieja profecía

Uno de los aspectos más llamativos de la exposición fue la diferencia cultural que Trapé marcó entre Occidente y China frente a la AGI.

“¿Por qué nosotros creemos decididamente en la AGI y por qué en China creen menos?”, planteó.

Según explicó, la respuesta podría encontrarse en una idea profundamente arraigada en la cultura occidental: la expectativa de la llegada de una figura o una fuerza superior capaz de salvar a la humanidad.

“Hay una profecía que antepone a todo lo que nosotros conocemos, la idea de que va a venir algo superior a salvarnos”, sostuvo.

A su entender, esa creencia forma parte del imaginario colectivo, incluso entre quienes no profesan una religión determinada. “Todo gira alrededor de ese mito, creyentes y no creyentes”, remarcó.

Milei, Harari y la pregunta sobre los robots

La discusión también alcanzó a Javier Milei y al debate que el Presidente mantuvo recientemente con las ideas del historiador Yuval Harari sobre el futuro de la inteligencia artificial.

Trapé recordó además referencias culturales como Yo, Robot de Isaac Asimov y planteó un interrogante que ya aparece con frecuencia en las discusiones sobre tecnología y política: “¿Tal vez el mejor político es efectivamente un robot?”.

La pregunta no tiene una respuesta sencilla. Pero el crecimiento de la Inteligencia Artificial General, la inversión multimillonaria detrás de ella y la disputa filosófica sobre sus límites muestran que el debate ya no pertenece a la ciencia ficción. Para muchos, podría tratarse de una de las discusiones más trascendentes del siglo XXI.

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