El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, canceló su informe de gestión en el Senado que estaba previsto para el próximo 2 de julio, en un contexto de creciente tensión política y mientras distintos bloques opositores avanzan con pedidos de interpelación y moción de censura. Manuel Adorni había confirmado días atrás su presencia en la Cámara alta, pero finalmente el Gobierno decidió dar marcha atrás.
Según informó el periodista Ezequiel Rudman en C5N, la suspensión ocurre cuando la oposición se preparaba para debatir ese mismo día distintos proyectos vinculados a la situación política del funcionario y a cuestionamientos sobre su patrimonio.
“La situación política de Adorni se revela como bastante complicada”, sostuvo Rudman al explicar que la comparecencia ante el Senado había sido utilizada como argumento para postergar una definición sobre los pedidos de interpelación.
El Senado, las presiones y la decisión de no asistir
De acuerdo con la información difundida, la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, le habría recomendado a Adorni que no se presente el 2 de julio.
“La información es que le dijo a Adorni que no asista el 2 de julio al Senado”, señaló Rudman. Y agregó: “Están los números para desplazarlo de su cargo y el Gobierno tiene que activar un operativo de urgencia para sacar al jefe de Gabinete de escena”.
Mientras tanto, bloques opositores acordaron avanzar con el tratamiento de la interpelación en la comisión de Asuntos Constitucionales y esperan reunir los apoyos necesarios para emitir dictamen.
Un escenario cada vez más complejo
La cancelación del informe de gestión representa un cambio de postura del Gobierno, ya que el pasado 16 de junio Adorni había enviado una nota a la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, confirmando su asistencia.
En paralelo, continúan los cuestionamientos políticos y parlamentarios sobre el jefe de Gabinete, mientras distintos sectores de la oposición impulsan mecanismos constitucionales para exigir explicaciones y eventualmente promover una moción de censura.
Por ahora, la atención estará puesta en los próximos movimientos del oficialismo y en la estrategia que adopte el Senado frente a una situación que promete seguir escalando en las próximas semanas.




