Rolando Graña dedicó la apertura de su programa GPS al cambio en la Jefatura de Gabinete y sostuvo que la salida de Manuel Adorni dejó al descubierto un problema más profundo dentro del Gobierno de Javier Milei. En ese contexto, Rolando Graña afirmó que se trató de "112 días de mentiras" y cuestionó el modo en que el Presidente respaldó públicamente al ahora exfuncionario durante todo ese período.
El periodista comenzó su editorial recordando el anuncio realizado por Javier Milei sobre la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete y aseguró que el reemplazo marcó el final de una etapa política. A partir de allí desarrolló una fuerte crítica al sistema de decisiones del Gobierno y al respaldo que, según su análisis, recibió Adorni pese a las denuncias que lo rodeaban.
Graña recordó el archivo de Milei sobre Santilli
Antes de profundizar sobre el caso Adorni, Graña decidió mostrar un viejo archivo del propio Javier Milei en el que descalificaba a Diego Santilli cuando todavía era dirigente de Juntos por el Cambio.
En ese registro, el entonces economista calificaba a Santilli como “un pésimo candidato” y “un engendro”, además de cuestionar su recorrido político entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Para Graña, ese antecedente evidencia un cambio de postura del Presidente al convertirlo ahora en el principal funcionario político de su gabinete.
El conductor también sostuvo que el verdadero interrogante no pasa únicamente por la salida de Adorni, sino por cómo se tomaron las decisiones dentro del Gobierno durante esos meses.
Según expresó, el Presidente defendió reiteradamente a quien era su jefe de Gabinete incluso cuando crecían los cuestionamientos públicos, y terminó desplazándolo después de haber manifestado en varias oportunidades que confiaba plenamente en él.
Las críticas al sistema de decisiones del Gobierno
Durante buena parte del editorial, Graña centró su análisis en el funcionamiento interno del Poder Ejecutivo y planteó que la principal preocupación no es únicamente la situación de Adorni, sino el criterio utilizado para sostenerlo durante tanto tiempo.
En ese sentido, afirmó que el caso expone debilidades en el proceso de toma de decisiones y recordó distintos episodios en los que, según su visión, el Presidente respaldó públicamente al exfuncionario frente a las críticas.
Hacia el final de su intervención, Graña comparó el caso con otros escándalos de corrupción que atravesaron distintos gobiernos y sostuvo que el problema excede a una administración en particular. A su entender, la política argentina debe mejorar los mecanismos de control para evitar que funcionarios cuestionados permanezcan en cargos de máxima responsabilidad durante largos períodos.




