La renuncia de Manuel Adorni quedó formalizada a través de una extensa carta pública dirigida al presidente Javier Milei, en la que el ahora exjefe de Gabinete agradeció la confianza del mandatario y sostuvo que decidió cerrar su ciclo para resguardar a su familia.
En el texto, Adorni afirmó que por primera vez desde el inicio del Gobierno iba en contra de los deseos del Presidente y agradeció que Milei aceptara su salida del cargo. También aseguró que atravesó “interminables ataques mediáticos” y que la decisión buscaba poner un límite a la exposición de su entorno personal.
Una carta marcada por críticas a los medios
En su comunicado, Adorni sostuvo que las versiones difundidas en los últimos meses incluyeron acusaciones sobre viajes, gastos, contratos, propiedades, sociedades y supuestas irregularidades patrimoniales. Según planteó, esas afirmaciones afectaron no solo su vida pública, sino también a su esposa, sus hijos, familiares, amigos y allegados.
El exfuncionario afirmó que fue tratado como delincuente y corrupto “sin un solo hecho de corrupción” sobre sus espaldas. Además, rechazó las versiones que indicaban que su permanencia en el cargo respondía a una supuesta presión sobre el Presidente y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Tras conocerse la renuncia, Karina Milei publicó un mensaje de respaldo en redes sociales, donde agradeció el trabajo de Adorni y acompañó su decisión. En el mismo tono, destacó su compromiso con el proyecto político del oficialismo.
Presión política y judicial
La salida de Adorni se produjo en medio de un escenario de fuerte desgaste político, atravesado por cuestionamientos públicos, investigaciones judiciales y presión legislativa. En la previa, distintos sectores habían reclamado explicaciones por su situación patrimonial y por las denuncias que venían acumulándose en torno a su figura.
Durante el análisis televisivo, varios periodistas señalaron que la renuncia llegó luego de semanas de tensión dentro del Gobierno y de crecientes complicaciones en el Congreso. También remarcaron que la causa judicial seguía avanzando y que ese contexto habría acelerado la decisión política.
Adorni, sin embargo, eligió presentar su salida como una decisión personal vinculada al resguardo de sus afectos. En su carta, sostuvo que el “ensañamiento” había llegado a un límite y que su prioridad pasaba a ser su familia.
La renuncia cierra una etapa de alta exposición para uno de los funcionarios más visibles del Gobierno nacional y abre un nuevo capítulo político para la Casa Rosada, que deberá reorganizar su esquema de comunicación y conducción interna tras la salida del exjefe de Gabinete.




