Manuel Adorni volvió a quedar bajo la lupa judicial luego de que trascendieran nuevas compras online vinculadas a equipos gamer por casi $6 millones, presuntamente realizadas desde su cuenta personal de Mercado Libre y pagadas con tarjetas de crédito de empleados públicos que trabajaban bajo su órbita.
Según la información difundida en el programa conducido por Nicolás Wiñazki y Santiago Fioriti, el dato se suma a la investigación patrimonial que ya venía generando tensión dentro del Gobierno nacional, en medio de cuestionamientos por gastos, viajes y bienes que son analizados por la Justicia.
Compras online, tarjetas de empleados y una causa que crece
De acuerdo con lo revelado, las operaciones bajo análisis corresponden a un monitor gamer y dos proyectores para videojuegos, adquiridos en agosto del año pasado por un total cercano a los $5.848.589. El punto central de la investigación es que esos pagos habrían sido realizados con tarjetas de crédito pertenecientes a dos empleados públicos de la estructura de comunicación oficial.
En la emisión televisiva, Fioriti sostuvo que el episodio forma parte de una serie de datos que complicaron la situación política de Adorni. Según explicó, en el Gobierno ya existía preocupación por el impacto del caso y por las explicaciones contradictorias que el funcionario habría dado sobre su patrimonio.
Wiñazki también remarcó que el avance del expediente no se limita a las compras gamer, sino que forma parte de una revisión más amplia sobre ingresos, egresos y gastos atribuidos a Adorni y su entorno. En ese marco, los periodistas señalaron que la causa sigue acumulando información sobre consumos, viajes y operaciones patrimoniales.
El impacto político dentro del Gobierno
El caso se conoció en un momento de fuerte presión política sobre Adorni, luego de varios días de versiones sobre su continuidad y de reclamos opositores para que brinde explicaciones en el Congreso. En la transcripción del programa, los periodistas indicaron que distintos sectores del oficialismo comenzaron a tomar distancia ante el desgaste generado por la investigación.
La situación también golpeó al Gobierno porque Adorni había sido uno de los funcionarios más visibles de la administración nacional. Su exposición pública, su rol como vocero y luego su llegada a la Jefatura de Gabinete hicieron que cada nuevo dato del expediente tuviera una repercusión directa en la Casa Rosada.
Por ahora, la Justicia analiza si esas compras fueron efectivamente realizadas desde la cuenta personal de Adorni y bajo qué condiciones se utilizaron las tarjetas de empleados públicos. El nuevo capítulo agrega presión sobre un caso que ya había escalado del terreno patrimonial al plano político.




