Un avión de la Fuerza Aérea Argentina partió desde la base aérea de El Palomar con ayuda humanitaria a Venezuela, en el marco del operativo internacional de asistencia tras los terremotos que provocaron severos daños en el norte del país caribeño.
La aeronave trasladó brigadistas especializados, perros de búsqueda y rescate, material médico y herramientas para trabajar en estructuras colapsadas. Según se informó desde la base aérea, el vuelo tenía previsto realizar escalas en Viru Viru y Manaos antes de llegar a la base Libertador, en Palo Negro, ubicada a unas dos horas de Caracas.
Brigadistas y perros de rescate rumbo a la zona crítica
El operativo incluye el envío de 26 brigadistas y cuatro canes entrenados para la búsqueda de personas entre escombros. El equipo viaja con recursos médicos y equipamiento específico para sumarse a las tareas que ya realizan rescatistas venezolanos y delegaciones de otros países.
Antes de la partida, el ministro de Defensa, Luis Petri, mantuvo una breve charla con los brigadistas en la base de El Palomar. También participó el jefe del Estado Mayor Conjunto, mientras se coordinaban los detalles finales del despliegue.
De acuerdo con la información difundida, en los próximos días podría sumarse un avión Hércules con más personal y equipos especializados para reforzar el operativo de búsqueda y rescate.
La ayuda internacional se multiplica
La asistencia argentina se suma al despliegue de otros países que ya enviaron o comprometieron equipos de emergencia. Según el informe, al menos 25 países dispusieron el envío de aviones, rescatistas y especialistas, mientras que 64 naciones comprometieron algún tipo de ayuda humanitaria.
Entre los equipos ya presentes en territorio venezolano se mencionaron delegaciones de Suiza, Estados Unidos, Italia, Colombia, El Salvador, México y Chile. En particular, se destacó la experiencia de los rescatistas mexicanos y chilenos, países con amplia trayectoria en emergencias sísmicas.
El avión argentino partió con destino a una de las zonas más afectadas por el doble terremoto, donde la prioridad continúa siendo encontrar sobrevivientes entre los escombros y asistir a la población damnificada.



