Todo se originó con la muerte de Héctor Navarro. Su hijo, Damián, habló con A24 desde la puerta de la clínica allanada y aseguró que su padre murió minutos después de haber recibido atención médica por un fuerte dolor abdominal. La Justicia ahora intenta determinar si existió mala praxis y si quienes lo atendieron estaban habilitados para ejercer la medicina.
Según relató Damián Navarro, todo ocurrió el pasado 4 de enero luego de compartir una tarde de pádel con su padre. “Lo traje por un dolor de abdomen, le hicieron estudios cardiológicos y le inyectaron ketorolac. A los 15 o 20 minutos murió en la casa”, contó durante la cobertura televisiva realizada frente al sanatorio investigado.
El caso quedó incorporado dentro de la causa que investiga una presunta red de clínicas ilegales que funcionaban en distintos puntos de La Matanza y que, según la investigación judicial, habrían operado durante años con médicos no habilitados, matrículas falsas y servicios de salud sin autorización oficial.
La denuncia que permitió avanzar en la investigación fue realizada por la médica Romina Neira, quien detectó que utilizaban su matrícula profesional y su sello en certificados médicos falsificados. A partir de esa presentación, la Justicia ordenó allanamientos sobre distintas sedes de la firma “Argentina Salud”, donde encontraron irregularidades en documentación, consultorios y personal.
El expediente quedó a cargo del fiscal Fernando Garate, quien delegó parte de la investigación en la Policía Federal. Según se informó durante la cobertura de A24, los investigadores sospechan que la organización ofrecía atención médica, estudios y planes prepagos a personas sin acceso a obras sociales o medicina privada tradicional.
La investigación sobre las clínicas truchas en González Catán
Durante los allanamientos, los investigadores detectaron consultorios que funcionaban las 24 horas, promociones de múltiples especialidades médicas y presuntos profesionales que, según la causa, no estaban registrados para ejercer.
La investigación también apunta a determinar si hubo pacientes afectados por tratamientos incorrectos o diagnósticos irregulares. En ese contexto, el caso de Héctor Navarro quedó bajo análisis judicial para establecer si su muerte estuvo relacionada con la atención recibida en el lugar.
El escándalo recordó otros casos recientes vinculados al ejercicio ilegal de la medicina, como el de los consultorios sin matrícula descubiertos en Caballito.
Sospechas de protección y falta de controles
Durante el programa televisivo también se mencionaron sospechas sobre posibles fallas de control por parte de organismos municipales y provinciales, debido a que las clínicas investigadas funcionaban desde hacía años en zonas comerciales de La Matanza.
Además de las sedes allanadas, la causa incluye centros de atención descentralizados y consultorios que, según la investigación, operaban con documentación irregular y ofrecían servicios médicos a bajo costo.
Mientras continúan las pericias y las declaraciones testimoniales, la Justicia intenta reconstruir cómo funcionaba la estructura detrás de las clínicas y si existieron responsabilidades penales por la atención brindada a pacientes.
El caso de Héctor Navarro se convirtió así en uno de los ejes más sensibles de una investigación que ahora busca determinar si detrás de la fachada de atención médica funcionó durante años una organización ilegal vinculada a la salud.


