El juicio contra el Templo Filadelfia avanza en los tribunales federales de San Martín con 27 acusados y un pedido de penas que llega hasta los 24 años de prisión para Eva Petrona Pereira, conocida como "Tía Eva", señalada como líder de una organización que habría operado durante casi cinco décadas bajo la fachada de una congregación religiosa.
La causa investiga delitos de trata de personas, reducción a la servidumbre, abusos sexuales y explotación laboral. Según el informe periodístico, la organización funcionó desde 1972 hasta 2020, tuvo sede principal en San Justo, partido de La Matanza, y llegó a expandirse con subsedes en el Gran Buenos Aires, otras provincias, Paraguay y Brasil.
Cómo funcionaba el Templo Filadelfia
De acuerdo con la investigación, el grupo captaba a personas en situación de vulnerabilidad mediante un discurso religioso y luego las incorporaba a un sistema de control económico, laboral y personal. Las víctimas eran inducidas a entregar bienes, trabajar en actividades vinculadas a la organización y obedecer decisiones impuestas por sus líderes.
Uno de los ejemplos mencionados durante el informe refiere a una familia de Merlo que fue acercada al grupo luego de la muerte del padre. Según el relato, integrantes de la organización les dijeron que existía un supuesto mensaje divino para sumarse a la congregación y, una vez dentro, los separaron en distintos grupos.
Las víctimas eran obligadas a realizar tareas vinculadas a una panadería y a vender pan en la calle durante jornadas que podían extenderse hasta 12 horas. Además, los pocos bienes que poseían, como viviendas precarias, habrían pasado a quedar bajo control de la organización.
Acusaciones por abusos y reducción a la servidumbre
El expediente también incluye denuncias por abusos sexuales. Según se detalló, en determinados encuentros realizados dentro del templo se habrían producido situaciones de abuso contra jóvenes y mujeres, siempre bajo una supuesta justificación religiosa.
El caso reúne 25 víctimas declarantes y comenzó a llegar a juicio tras años de investigación. La fiscalía pidió penas que van desde 3 años y 9 meses hasta 24 años de prisión, la más alta solicitada para Eva Petrona Pereira, actualmente de 82 años.
Una causa compleja y con múltiples delitos
El periodista Paulo Kablan explicó que el caso fue abordado como una causa de trata de personas, pero que en realidad involucra una multiplicidad de delitos. También señaló que este tipo de organizaciones pueden ser difíciles de investigar porque muchas víctimas, por miedo, sometimiento o captación psicológica, no siempre logran sostener sus denuncias durante todo el proceso judicial.
La investigación fue impulsada por el fiscal Sebastián Basso y llegó a la instancia de juicio con la intervención del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 2 de San Martín. En la etapa de alegatos, el fiscal general Alberto Gentili solicitó condenas para los acusados.
El juicio contra el Templo Filadelfia se convirtió así en uno de los expedientes más graves vinculados a organizaciones coercitivas bajo fachada religiosa, con acusaciones que abarcan explotación económica, control de la vida privada de las víctimas y abusos prolongados durante años.


