La caída del consumo en restaurantes volvió a quedar expuesta tras un relevamiento que mostró que ocho de cada diez familias redujeron o directamente abandonaron las salidas gastronómicas por el deterioro del poder adquisitivo.
El informe fue analizado por el periodista Rodrigo Núñez en El Pase de la Tarde, el programa de El Destape conducido por Nico Lantos, donde advirtieron que comer afuera pasó de ser una salida habitual a convertirse en un gasto difícil de afrontar para gran parte de la población.
El dato se suma a otros indicadores de consumo familiar, como el informe que mostró que 7 de cada 10 argentinos recortan gastos en medio de la pérdida de poder adquisitivo.
La crisis golpea al sector gastronómico
Durante el programa señalaron que el aumento de tarifas, alquileres y costos fijos impactó tanto en los consumidores como en los restaurantes, bares y bodegones.
“En Argentina comer es un lujo”, afirmaron durante el análisis al describir el escenario económico actual.
El relevamiento, realizado por Shop junto a la consultora D’Alessio IROL - Berensztein, indicó además que el 67% de las personas aseguró que no llega a fin de mes, lo que afecta directamente a gastos considerados recreativos o no esenciales.
Platos con aumentos superiores al 300%
El informe también detalló que platos clásicos como milanesas, ravioles o bife de chorizo registraron aumentos superiores al 300% desde noviembre de 2023, muy por encima de la evolución salarial.
“No hay ningún salario que haya seguido estos precios”, remarcaron en el programa.
Según explicaron, incluso sectores gastronómicos que hasta hace poco resistían la caída del consumo, como bodegones o restaurantes económicos, comenzaron a sentir una reducción en la cantidad de clientes y en el gasto promedio por mesa.
La presión sobre el bolsillo también aparece en cambios de hábitos alimentarios, como la búsqueda de carne de burro como alternativa económica frente al aumento de precios.
Menos consumo y cierre de locales
En el análisis también alertaron sobre el impacto laboral de la crisis gastronómica y remarcaron que la caída del consumo puede provocar cierres de restaurantes y pérdida de puestos de trabajo.
“Si antes salían diez personas a comer y ahora salen dos, el sector gastronómico va a estar en crisis”, señalaron.
Además, explicaron que muchas familias reducen consumos dentro de los restaurantes: comparten platos, evitan pedir bebidas o postres y disminuyen la frecuencia de las salidas.
El sector gastronómico aparece así como uno de los rubros más afectados por la caída del consumo y el deterioro del ingreso real, en un contexto donde cada vez más familias priorizan cubrir servicios básicos y gastos esenciales.


