Victoria Villarruel y Adorni volvieron a cruzarse en la agenda política después de una breve conferencia improvisada en Rosario, donde la vicepresidenta dejó una frase que expuso la tensión dentro del Gobierno. Al ser consultada por el jefe de Gabinete, respondió entre risas: “Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni”.
La titular del Senado explicó que su visita a Rosario tuvo carácter privado, en el marco de un nuevo aniversario del fallecimiento de su padre. Según señaló, pasó por la Catedral porque su padre era rosarino, devoto de la Virgen del Rosario y su condecoración de Malvinas se encuentra en el camarín de la Virgen.
La aparición pública se produjo en medio de las tensiones dentro del oficialismo y luego de otros gestos de distancia política de la vicepresidenta, como cuando Victoria Villarruel criticó la misa de Luján y habló de “casta” en plena discusión interna del espacio libertario.
Consultada por la relación con Javier Milei y los últimos cruces dentro de La Libertad Avanza, Villarruel buscó despegarse de la disputa. “Yo no participo de ninguna pelea”, afirmó, antes de remarcar que desarrolla su tarea institucional al frente del Senado.
Villarruel evitó la interna y pidió explicaciones al Gobierno
La vicepresidenta también marcó distancia de las explicaciones que reclama parte de la oposición por los señalamientos que involucran a funcionarios nacionales. En ese tramo, sostuvo que “las explicaciones las tiene que dar el Presidente, su hermana o el resto de las personas que estén mencionadas”.
Villarruel insistió en que prefiere hablar por su gestión en el Senado y destacó el recorte de gastos realizado desde que asumió la conducción de la Cámara alta. “Hemos ahorrado 27 mil millones de pesos en la gestión que tenemos en el Senado”, afirmó.
Luego agregó que ese ahorro es relevante en un contexto en el que el Gobierno pide esfuerzos a la sociedad. Para la vicepresidenta, ese criterio también debe aplicarse dentro de las instituciones públicas.
La frase sobre Adorni que marcó el cierre
El nombre de Manuel Adorni quedó bajo la lupa en los últimos días y también fue mencionado por dirigentes opositores, luego de que Cecilia Moreau apuntara contra Milei por la situación del jefe de Gabinete.
Cuando le preguntaron por el trato dentro del oficialismo y por las declaraciones de Adorni, Villarruel respondió que mantiene una postura de respeto. “Yo me mantengo siempre con mucho respeto hacia la sociedad y hacia todos los sectores”, sostuvo.
También aclaró que, si recibe faltas de respeto, no responderá del mismo modo. En esa línea, remarcó que la convivencia social debe estar basada en el respeto y evitó profundizar sobre las declaraciones del funcionario.
Sin embargo, antes de retirarse, dejó la frase que concentró la atención política de la jornada: “Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni”. Con ese cierre, Villarruel volvió a diferenciarse del Gobierno sin ingresar de lleno en la pelea interna, pero dejando una señal directa sobre uno de los funcionarios más expuestos del oficialismo.


