YPF aumentó combustibles un 1% desde este jueves 14 de mayo y anunció que mantendrá estable el precio durante los próximos 45 días. La decisión fue comunicada por Horacio Marín, presidente de la petrolera, en medio de la volatilidad internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente.
La compañía explicó que continuará aplicando el sistema de “buffer” o amortiguador de precios para no trasladar de manera directa los sobresaltos del barril Brent al surtidor. La medida se suma a un escenario de fuerte presión sobre los consumidores, luego de que el último aumento de combustibles ya hubiera llevado a valores récord en algunas estaciones de servicio.
YPF aumentó combustibles y extendió el sistema de buffer
El anuncio fue realizado por Marín a través de su cuenta de X. Allí confirmó que la petrolera aplicará una suba acotada y que, al mismo tiempo, sostendrá la política de amortiguación de precios que ya venía utilizando.
“A partir del jueves 14 de mayo, YPF ajustará el precio de los combustibles en un 1% tras un análisis detallado de las condiciones del mercado y las variables de oferta y demanda”, indicó el titular de la compañía.
En el mismo mensaje, explicó que la empresa mantendrá el esquema de contención por un nuevo período: “Continuaremos aplicando el sistema de buffer de precios por hasta 45 días adicionales, con el propósito de no trasladar sobresaltos en el surtidor”.
La decisión implica que YPF no trasladará de inmediato a los consumidores el impacto de las fluctuaciones bruscas del petróleo Brent, una de las variables centrales para definir el precio de la nafta y el gasoil en la Argentina.
Cómo funcionará el esquema de precios
Durante los próximos 45 días, YPF mantendrá el mecanismo que busca suavizar el efecto de la volatilidad internacional sobre los surtidores. Según explicó Marín, la petrolera no trasladará directamente los saltos del Brent, aunque sí mantendrá sin restricciones el resto de las variables que componen el precio.
Eso significa que los valores podrían seguir ajustándose por otros componentes, como tipo de cambio, impuestos, costos de refinación, logística y comercialización. La suba del 1% funciona, en ese marco, como una actualización puntual antes de extender el esquema de estabilidad.
La compañía también continuará con el sistema de micropricing, que permite definir precios diferenciados según horarios, corredores y regiones. Ese mecanismo busca optimizar los ingresos de la petrolera a partir de la dinámica entre oferta y demanda en cada zona.
El impacto para los consumidores
El aumento del 1% llega después de varios meses de tensión en el mercado energético internacional. Desde YPF sostienen que el sistema de amortiguación evita que los saltos del crudo impacten de manera plena e inmediata en los surtidores.
Sin embargo, el esquema también tiene una consecuencia hacia adelante: si el precio internacional del petróleo baja, la reducción no necesariamente se trasladará de forma automática al consumidor. La compañía buscará recuperar durante un período posterior el ingreso que dejó de percibir por no haber trasladado antes todas las variaciones del Brent.
En el sector explican que el valor de los combustibles depende de una combinación de factores: el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio, los impuestos nacionales, los costos de refinación y la logística. Por eso, aun con un buffer sobre el Brent, otros componentes pueden generar nuevos ajustes.
El nuevo incremento vuelve a poner presión sobre usuarios particulares, transportistas y empresas que dependen del gasoil para su actividad diaria. En un contexto de costos elevados, cada movimiento en los surtidores impacta sobre la movilidad, la distribución de mercadería y la formación de precios en distintos sectores de la economía.
Desde los días previos a la asunción de Javier Milei, los combustibles acumulan un alza cercana al 550%, según el informe televisivo. Con la nueva suba, YPF busca equilibrar la volatilidad internacional con una estrategia de precios gradual, aunque el impacto final seguirá dependiendo de la evolución del petróleo, el tipo de cambio y la política impositiva.


